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viernes, 23 de diciembre de 2011

Para Dammert las reformas políticas están en peligro.

Para Dammert las reformas políticas están en peligro.

Manuel Dammert advierte que esa situación solo causará un país ingobernable que no estará preparado para afrontar la crisis económica mundial y un escenario confrontacional con Chile
El exsecretario de Descentralización de la Presidencia del Consejo de Ministros Manuel Dammert, en diálogo con LA PRIMERA, consideró que la extrema derecha busca impedir las reformas prometidas por el presidente Ollanta Humala, de quien –dijo- ha cometido un error al postergarlas. Advirtió que ello solo causará un país ingobernable que no estará preparado para afrontar la crisis económica mundial y un escenario confrontacional con Chile.
-¿La derecha ha salido ganando con la salida de personas como Carlos Tapia o usted?
-La extrema derecha quiere impedir que se hagan las reformas por las que el pueblo votó, que permitan integrar la minería con desarrollo sostenible en las regiones, recuperar el gas de Camisea y hacer la Petroquímica y no regalar energía barata para la minería; lograr que no haya latifundios, ni neolatifundios; sino un empresariado nacional con posibilidad de ligar la producción con la seguridad alimentaria, para que toda la biodiversidad que existe en la Amazonía pueda ser una fuente de riqueza para el Perú. Tengo una interpretación diferente como parte del bloque de Gana Perú. La hipótesis que tengo es que ha ocurrido una evaluación equivocada del Presidente de la República. 
-¿Cómo así?
-El presidente trabaja en función de escenarios y en base de resultados. Le han hecho creer que el escenario que se avecina es una confrontación con Chile, que va a requerir de una unidad nacional en un momento en que también nos va a golpear la crisis económica y que para evitar que se caiga el país el gobierno tiene que dar los instrumentos del Gabinete al Poder Económico. Por eso saca a la gente progresista, no solo de izquierda, sino de centro izquierda y de centro. Saca al artífice de la hoja de ruta que es Kurt Burneo, saca a un buen ministro de Trabajo como es Rudecindo Vega, saca a esa gente, pensando que así neutraliza a la extrema derecha para que quede tranquila y así el país podrá pasar esa coyuntura y mientras tanto se guarda las reformas en las mochilas. La verdad es que el principal problema de gobernabilidad del Perú es el centralismo neoliberal del Estado burocrático que aleja al Estado de la población y el principal desafío que tiene el gobierno es precisamente hacer las reformas para acercarse a la población y lo que quiere la derecha es que Ollanta Humala se aleje de la población y se encierre y esté amarrado. 
-¿Qué opina de una eventual confrontación con Chile por el tema de La Haya?
-La tensión con Chile será más creciente el próximo año, en Bolivia se afirma que las fronteras con Chile están dejadas en suspenso. Va a haber una tensión en América del Sur y esa tensión hay que manejarla no con una crisis de gobernabilidad, rompiendo con la población, sino justamente cohesionando a la población con las reformas. Pero no hay condiciones para una guerra en América del Sur. Es lo mismo que pasa con las mineras, no se hace Conga y ¿se cayó el gobierno?; no se hizo Tía María y ¿acaso se cayó el gobierno?
-En su carta de renuncia precisa su desacuerdo, porque no se realizan las reformas prometidas.
-Una primera reforma va por la utilización del gas y hacer una Petroquímica, el Ejecutivo lanzó un proyecto de ley que casi se frustra en elCongreso y quisieron incluso que PetroPerú no tenga participación en la producción. Eso todavía está en una pelea permanente. Están Olmos, Chavimochic, Chira Piura, Majes-Sihuas, todos los proyectos de irrigación están con la posibilidad de crear bajo un millón de hectáreas de recorrido permanente, un empresariado nacional agropecuario que garantice al mismo tiempo la producción y la seguridad, pero se están entregando esas tierras a monopolios de latifundios que van a producir caña y van exportar etanol y eso va ir en contra del interés nacional. Por último, está la minería. Se planteó que debía haber una política integral para minería, incluyendo Conga, eso fue planteado por el primer ministro Lerner, en el sentido de utilizar el agua, la agricultura y que la minería no tuviera solo importancia en algunas zonas; sino sobre el conjunto del área donde está participando, y se integrara con valor agregado. Las reformas no son para tres años, si no se hacen estas reformas, no hay una descentralización posible, si no va a haber reconcentración. Por eso veníamos elaborando una propuesta de descentralización, el Plan Nacional para el 2012-16, como debe ser el país desde el punto de vista del territorio y la división de poderes para que haya autonomía en los gobiernos regionales y pueda haber un estado descentralizado.
-Usted describe un escenario con un presidente convertido en una especie de rehén de la extrema derecha.
-Lo que ha ocurrido es que el Presidente de la República actúa en base a un cálculo político, a la previsión de un escenario, pero se equivoca en su apreciación. Ahora ha crecido el Ministerio de Economía manejando la administración pública, ha crecido el Ministerio del Interior, y ellos junto a los poderes económicos son los que van a poder afrontar problemas estos dos años. Un paso atrás diría alguien, pero lo que ocurre es que es un mal cálculo, lo que ocurre que en política, uno puede tener también un viraje. Es un gobierno de concertación, ahí no está la discusión, sino en lo que se debe hacer ahora. Como va a haber una tensión con Chile hay que recuperar el gas ahora y hacer la petroquímica ahora, hay que asegurar el tema alimentario nacional con el tema de las irrigaciones, entonces hay que plantearle a la minería una nueva política de integración. Eso no se puede plantear acá a dos años.
-¿Usted afirmaría que el presidente ha traicionado a quienes confiaron en él?
-Ese es el tema de mi discrepancia y de mucha gente o de varios que hemos estado en el gobierno, que seguimos con Gana Perú y el Bloque Nacional Popular, es que el principal problema de la gobernabilidad en el Perú no es que las inversiones mineras se vayan a correr, sino tener un Estado centralista que aísla a la clase política de la población. Ollanta todavía tiene un gran respaldo de la ciudadanía, lo que quiere la derecha es romper ese núcleo para tenerlo debilitado; entonces nosotros decimos “un momento, hay que evitar eso, hay que hacer que las reformas se apliquen desde ahora con mucha fuerza”.
-¿Cuándo cree que el presidente haría las reformas esperadas?
-Creo que el presidente piensa que necesita hacer una evaluación y eso lo puede hacer después, pero nosotros decimos que eso es un error.
-¿Cuáles serían las consecuencias de ese error político? 
-Las consecuencias de un país sin reformas, es un país ingobernable. 


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