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sábado, 13 de febrero de 2010
domingo, 7 de febrero de 2010
EL PARTIDO COMUNISTA Y LOS SINDICATOS
EL PARTIDO COMUNISTA Y LOS SINDICATOS
Por : Ant
onio Gramsci
La lucha del proletariado por la conquista de la autonomía industrial se ha concretado históricamente en la organización de los sindicatos profesionales. El sindicato es la primera creación original del proletariado que busca los límites de su propia estructura de clase, elige de su mismo seno a sus dirigentes, adquiere los primeros elementos de una administración propia y de un propio gobierno, y se propone limitar y controlar la arbitrariedad y la prepotencia de las clases dominantes, sentando así las primeras bases de su propia emancipación y de su propio poder. En el curso de su desarrollo, el movimiento sindical se vuelve la negación más decidida de la democracia burguesa. El proceso de desarrollo del capitalismo está caracterizado por dos hechos esenciales: una organización y una concentración máxima de los medios materiales de producción y de cambio, obtenidas especialmente a través del monopolio del crédito; y, en contraposición, una máxima desorganización y pulverización del más importante instrumento de producción: la clase trabajadora. La institución política donde se reflejan estos caracteres del capitalismo es el parlamento nacional, organización concreta de la democracia burguesa. Para que este régimen funcione normalmente, basta con que el pueblo trabajador se reúna como cuerpo sólo en el brevísimo instante de las elecciones de inmediatamente disolverse. La organización permanente de grandes masas, aunque ellas luchen por fines alcanzables sólo en el campo de la producción industrial, no puede menos que determinar, en última instancia, la descomposición de los órdenes constituidos. El solo hecho de que las organizaciones sindicales surjan y se desarrollen es la evidente demostración de que la democracia burguesa y el régimen parlamentario están corrompidos hasta en sus raíces: ellos, en efecto, surgieron para garantizar la libertad y las mejores condiciones de desarrollo de la personalidad humana que se afirma en función de la prop
iedad de bienes materiales, no de la personalidad humana que se afirma en función de la propiedad de energía física a aplicar a la producción de bienes materiales. Así, en cierto momento, la mayoría de la población queda sin protección alguna de parte del estado, justamente en lo referido a las actividades primordiales de la existencia: entonces, es natural que esa mayoría trate de garantizarse con medios propios, vale decir que cree su propio estado dentro del estado.
La organización sindical, embrión de un estado obrero dentro del estado burgués, sólo puede ser sufrida transitoriamente por el régimen capitalista: en los hechos, y en determinadas circunstancias, hasta puede ser útil al desarrollo del propio capitalismo. Pero la organización sindical no puede ser incorporada al régimen y volverse copartícipe del gobierno del estado. Puede gobernar efectivamente al estado sólo quien controla efectivamente la fábrica y la empresa y encuentra en este control las condiciones de su propia independencia económica y de su propia libertad alguna de parte del estado, justamente en lo referido a las actividades primordiales de la existencia: entonces, es natural que esa mayoría trate de garantizarse con medios propios, vale decir que cree su propio estado dentro del estado.
La organización sindical, embrión de un estado obrero dentro del estado burgués, sólo puede ser sufrida transitoriamente por el régimen capitalista: en los hechos, y en determinadas circunstancias, hasta puede ser útil al desarrollo del propio capitalismo. Pero la organización sindical no puede ser incorporada al régimen y volverse copartícipe del gobierno del estado. Puede gobernar efectivamente al estado sólo quien controla efectivamente la fábrica y la empresa y encuentra en este control las condiciones de su propia independencia económica y de su propia libertad espiritual. La participación efectiva de los sindicatos en el gobierno el estado debería significar la participación efectiva de la clase obrera en el gobierno de la fábrica, lo que normalmente está en absoluta contradicción con las necesidades capitalistas de la disciplina industrial. Estas necesidades determinan la implacable aversión del capitalismo por el movimiento sindical y su incesante lucha por disgregarlo y pulverizarlo. La invitación dirigida a los sindicatos para que participen directamente del gobierno puede tener entonces un solo significado: la absorción de los actuales dirigentes sindicales en el sector gubernativo para que cumplan en la sociedad un trabajo similar al cumplido por el capataz en la jerarquía de fábrica, para que aseguren al capitalismo el consentimiento pacífico de la clase obrera a una intensificación de la explotación. La invitación no sería entonces otra cosa que la fase actual de un fenómeno que siempre se ha verificado en la historia de la clase obrera: con el fin de disgregar la organización, el capitalismo nunca ha dejado de apelar a todos los recursos para corromper y colocar a su servicio a los elementos obreros que a través de la actividad sindical se han distinguido por su capacidad de inteligencia. Impedir que del seno de la masa obrera surja una capa dirigente autónoma, decapitarla periódicamente, empujándola al caos y a la indiferenciación: estos son aspectos de la lucha del capitalismo contra el proletariado.
II. Función y desarrollo de los sindicatos
La organización sindical se presenta históricamente como la antítesis y la negación de la democracia burguesa y del régimen parlamentario. Este hecho ha determinado el surgimiento de una ideología fundada en toda una serie de creencias sobre los desarrollos del sindicato que la realidad histórica ya se ha encargado de demostrar como absolutamente arbitrarias y falaces: el sindicalismo. Por su mismo origen y por los modos de su desarrollo, la organización sindical tiene límites que no pueden ser superados orgánicamente, a través de una expansión automática del movimiento inicial. El sindicato nace y se desarrolla, no por una energía autónoma, sino como una reacción a los males determinados por el desarrollo del sistema capitalista en perjuicio de la clase trabajadora. La organización sindical se mueve paralelamente al movimiento de la organización capitalista, como un reflejo de este movimiento; junto al proceso de monopolización de los instrumentos materiales de producción y de cambio se desarrolla el proceso de monopolización de la fuerza de trabajo. Sin embargo, se trata de un fenómeno que objetivamente no se diferencia del fenómeno
capitalista, y la realidad ha demostrado cuán absurda es la creencia de que, en la competencia, el monopolio de la fuerza de trabajo podría lograr el predominio y la pura resistencia corporativa habría hecho derrumbar el poder industrial y, por consiguiente, el poder político del capitalismo. La realidad histórica ha demostrado que si la pura resistencia corporativa puede ser, o mejor aún lo es de hecho, la más útil plataforma para la organización de las más amplias masas, esa sin embargo, en un momento dado, cuando le place al capitalismo, que posee en el estado y en la guardiablanca un poderosísimo instrumento de coerción industrial, puede también revelarse como un fantasma inconsistente. La organización subsiste, el proletariado no pierde su espíritu de clase, pero la organización y el espíritu de clase ya no se expresan en el sindicato, que con frecuencia es abandonado; se expresa en cambio en una multiplicidad de manifestaciones alrededor del partido político al que la clase obrera reconoce como su partido. La pura resistencia corporativa se vuelve pura resistencia política.
También las previsiones de carácter técnico hechas por los sindicalistas respecto del desarrollo del sindicato se han demostrado arbitrarias y falaces. Los cuadros de las organizaciones sindicales habrían debido ofrecer una prueba experimental de la capacidad de la clase obrera para gestionar directamente el aparato de producción. El desarrollo normal de la organización sindical provocó resultados completamente opuestos a los previstos por el sindicalismo: los obreros convertidos en dirigentes sindicales perdieron por completo la vocación laboriosa y el espíritu de clase, y adquirieron todos los caracteres del funcionario pequeñoburgués, intelectualmente perezoso y moralmente corrompido o fácil de corromper. Cuanto más
se amplió el movimiento sindical, incorporando a grandes masas, tanto más se extendió el "funcionarismo"; la imposibilidad de convocar frecuentemente las asambleas generales de afiliados impidió el control de las masas sobre los jefes; los obreros mejor retribuidos o que tenían otros ingresos aparte del salario formaron un sindicato dentro del sindicato, sosteniendo a los dirigentes en su obra de lento acaparamiento de la organización a los fines de un sector político, que luego reveló ser simplemente la coalición de todos los funcionarios sindicales mismos; estar organizados significó para la mayoría de los obreros no ya participar en la vida de la propia comunidad a fin de ejercer y desarrollar sus propias dotes intelectuales y morales, sino solamente pagar una cuota obligada para gozar de libertades formales, similares en todo a las libertades de que goza el ciudadano en el ámbito el estado parlamentario.
Con la formación de esta superestructura burocrática que funciona como partido político, se cierra todo un período histórico del movimiento sindical. La clase obrera, que en decenas y decenas de años había logrado formarse una capa dirigente, es decapitada por el tránsito de esta capa al campo de la democracia burguesa: la centralización fatigosamente lograda de todas las energías revolucionarias expresadas caóticamente por el desarrollo del capitalismo, en lugar de ser un instrumento, aun el más importante instrumento de la revolución social, se vuelve el factor decisivo de una íntima disgregación y del más completo descalabro de la estructura clasista. Este fenómeno no se limita a la clase obrera, y se revela como un fenómeno universal, propio de todas las clases oprimidas, de todo el movimiento de rebelión popular contra el régimen capitalista: caracteriza al período de organización y de ordenamiento de las energías revolucionarias elementales. La burocracia sindical nace y se agrupa por su propia cuenta en el terreno del movimiento sindical obrero: en el terreno de los campesinos, corresponde a este fenómeno el nacimiento y la organización de toda esa multiplicidad de partidos y de grupos políticos pequeñoburgueses que dieron la ilusión de una renovación de la institución parlamentaria, convertida en terreno de la acción política de las grandes masas. Y al mismo tiempo, dan también la ilusión de la posibilidad de una evolución legal y orgánica del capitalismo al socialismo. Pero, en realidad, a este desarrollo de grullos colaboracionistas en el terreno del movimiento revolucionario corresponde una intensificada actividad reaccionaria del capitalismo contra las grandes masas: las masas, privadas de su organización centralizada, retornan a formas de lucha que parecían superadas por la historia, que parecían propias de los primeros orígenes del movimiento revolucionario. Y este movimiento revolucionario vuelve a ser subterráneo, vuelve a ser un brotar desordenado y caótico de energías no injertadas de manera estable en cuadros vastos de integradores, sin una centralización, sin una simultaneidad de acción que no sean la centralización y la simultaneidad determinadas naturalmente por la centralización y la simultaneidad propias de la acción ofensiva del régimen capitalista
Por : Ant
onio GramsciLa lucha del proletariado por la conquista de la autonomía industrial se ha concretado históricamente en la organización de los sindicatos profesionales. El sindicato es la primera creación original del proletariado que busca los límites de su propia estructura de clase, elige de su mismo seno a sus dirigentes, adquiere los primeros elementos de una administración propia y de un propio gobierno, y se propone limitar y controlar la arbitrariedad y la prepotencia de las clases dominantes, sentando así las primeras bases de su propia emancipación y de su propio poder. En el curso de su desarrollo, el movimiento sindical se vuelve la negación más decidida de la democracia burguesa. El proceso de desarrollo del capitalismo está caracterizado por dos hechos esenciales: una organización y una concentración máxima de los medios materiales de producción y de cambio, obtenidas especialmente a través del monopolio del crédito; y, en contraposición, una máxima desorganización y pulverización del más importante instrumento de producción: la clase trabajadora. La institución política donde se reflejan estos caracteres del capitalismo es el parlamento nacional, organización concreta de la democracia burguesa. Para que este régimen funcione normalmente, basta con que el pueblo trabajador se reúna como cuerpo sólo en el brevísimo instante de las elecciones de inmediatamente disolverse. La organización permanente de grandes masas, aunque ellas luchen por fines alcanzables sólo en el campo de la producción industrial, no puede menos que determinar, en última instancia, la descomposición de los órdenes constituidos. El solo hecho de que las organizaciones sindicales surjan y se desarrollen es la evidente demostración de que la democracia burguesa y el régimen parlamentario están corrompidos hasta en sus raíces: ellos, en efecto, surgieron para garantizar la libertad y las mejores condiciones de desarrollo de la personalidad humana que se afirma en función de la prop
iedad de bienes materiales, no de la personalidad humana que se afirma en función de la propiedad de energía física a aplicar a la producción de bienes materiales. Así, en cierto momento, la mayoría de la población queda sin protección alguna de parte del estado, justamente en lo referido a las actividades primordiales de la existencia: entonces, es natural que esa mayoría trate de garantizarse con medios propios, vale decir que cree su propio estado dentro del estado.La organización sindical, embrión de un estado obrero dentro del estado burgués, sólo puede ser sufrida transitoriamente por el régimen capitalista: en los hechos, y en determinadas circunstancias, hasta puede ser útil al desarrollo del propio capitalismo. Pero la organización sindical no puede ser incorporada al régimen y volverse copartícipe del gobierno del estado. Puede gobernar efectivamente al estado sólo quien controla efectivamente la fábrica y la empresa y encuentra en este control las condiciones de su propia independencia económica y de su propia libertad alguna de parte del estado, justamente en lo referido a las actividades primordiales de la existencia: entonces, es natural que esa mayoría trate de garantizarse con medios propios, vale decir que cree su propio estado dentro del estado.
La organización sindical, embrión de un estado obrero dentro del estado burgués, sólo puede ser sufrida transitoriamente por el régimen capitalista: en los hechos, y en determinadas circunstancias, hasta puede ser útil al desarrollo del propio capitalismo. Pero la organización sindical no puede ser incorporada al régimen y volverse copartícipe del gobierno del estado. Puede gobernar efectivamente al estado sólo quien controla efectivamente la fábrica y la empresa y encuentra en este control las condiciones de su propia independencia económica y de su propia libertad espiritual. La participación efectiva de los sindicatos en el gobierno el estado debería significar la participación efectiva de la clase obrera en el gobierno de la fábrica, lo que normalmente está en absoluta contradicción con las necesidades capitalistas de la disciplina industrial. Estas necesidades determinan la implacable aversión del capitalismo por el movimiento sindical y su incesante lucha por disgregarlo y pulverizarlo. La invitación dirigida a los sindicatos para que participen directamente del gobierno puede tener entonces un solo significado: la absorción de los actuales dirigentes sindicales en el sector gubernativo para que cumplan en la sociedad un trabajo similar al cumplido por el capataz en la jerarquía de fábrica, para que aseguren al capitalismo el consentimiento pacífico de la clase obrera a una intensificación de la explotación. La invitación no sería entonces otra cosa que la fase actual de un fenómeno que siempre se ha verificado en la historia de la clase obrera: con el fin de disgregar la organización, el capitalismo nunca ha dejado de apelar a todos los recursos para corromper y colocar a su servicio a los elementos obreros que a través de la actividad sindical se han distinguido por su capacidad de inteligencia. Impedir que del seno de la masa obrera surja una capa dirigente autónoma, decapitarla periódicamente, empujándola al caos y a la indiferenciación: estos son aspectos de la lucha del capitalismo contra el proletariado.
II. Función y desarrollo de los sindicatos
La organización sindical se presenta históricamente como la antítesis y la negación de la democracia burguesa y del régimen parlamentario. Este hecho ha determinado el surgimiento de una ideología fundada en toda una serie de creencias sobre los desarrollos del sindicato que la realidad histórica ya se ha encargado de demostrar como absolutamente arbitrarias y falaces: el sindicalismo. Por su mismo origen y por los modos de su desarrollo, la organización sindical tiene límites que no pueden ser superados orgánicamente, a través de una expansión automática del movimiento inicial. El sindicato nace y se desarrolla, no por una energía autónoma, sino como una reacción a los males determinados por el desarrollo del sistema capitalista en perjuicio de la clase trabajadora. La organización sindical se mueve paralelamente al movimiento de la organización capitalista, como un reflejo de este movimiento; junto al proceso de monopolización de los instrumentos materiales de producción y de cambio se desarrolla el proceso de monopolización de la fuerza de trabajo. Sin embargo, se trata de un fenómeno que objetivamente no se diferencia del fenómeno
capitalista, y la realidad ha demostrado cuán absurda es la creencia de que, en la competencia, el monopolio de la fuerza de trabajo podría lograr el predominio y la pura resistencia corporativa habría hecho derrumbar el poder industrial y, por consiguiente, el poder político del capitalismo. La realidad histórica ha demostrado que si la pura resistencia corporativa puede ser, o mejor aún lo es de hecho, la más útil plataforma para la organización de las más amplias masas, esa sin embargo, en un momento dado, cuando le place al capitalismo, que posee en el estado y en la guardiablanca un poderosísimo instrumento de coerción industrial, puede también revelarse como un fantasma inconsistente. La organización subsiste, el proletariado no pierde su espíritu de clase, pero la organización y el espíritu de clase ya no se expresan en el sindicato, que con frecuencia es abandonado; se expresa en cambio en una multiplicidad de manifestaciones alrededor del partido político al que la clase obrera reconoce como su partido. La pura resistencia corporativa se vuelve pura resistencia política.También las previsiones de carácter técnico hechas por los sindicalistas respecto del desarrollo del sindicato se han demostrado arbitrarias y falaces. Los cuadros de las organizaciones sindicales habrían debido ofrecer una prueba experimental de la capacidad de la clase obrera para gestionar directamente el aparato de producción. El desarrollo normal de la organización sindical provocó resultados completamente opuestos a los previstos por el sindicalismo: los obreros convertidos en dirigentes sindicales perdieron por completo la vocación laboriosa y el espíritu de clase, y adquirieron todos los caracteres del funcionario pequeñoburgués, intelectualmente perezoso y moralmente corrompido o fácil de corromper. Cuanto más
se amplió el movimiento sindical, incorporando a grandes masas, tanto más se extendió el "funcionarismo"; la imposibilidad de convocar frecuentemente las asambleas generales de afiliados impidió el control de las masas sobre los jefes; los obreros mejor retribuidos o que tenían otros ingresos aparte del salario formaron un sindicato dentro del sindicato, sosteniendo a los dirigentes en su obra de lento acaparamiento de la organización a los fines de un sector político, que luego reveló ser simplemente la coalición de todos los funcionarios sindicales mismos; estar organizados significó para la mayoría de los obreros no ya participar en la vida de la propia comunidad a fin de ejercer y desarrollar sus propias dotes intelectuales y morales, sino solamente pagar una cuota obligada para gozar de libertades formales, similares en todo a las libertades de que goza el ciudadano en el ámbito el estado parlamentario.Con la formación de esta superestructura burocrática que funciona como partido político, se cierra todo un período histórico del movimiento sindical. La clase obrera, que en decenas y decenas de años había logrado formarse una capa dirigente, es decapitada por el tránsito de esta capa al campo de la democracia burguesa: la centralización fatigosamente lograda de todas las energías revolucionarias expresadas caóticamente por el desarrollo del capitalismo, en lugar de ser un instrumento, aun el más importante instrumento de la revolución social, se vuelve el factor decisivo de una íntima disgregación y del más completo descalabro de la estructura clasista. Este fenómeno no se limita a la clase obrera, y se revela como un fenómeno universal, propio de todas las clases oprimidas, de todo el movimiento de rebelión popular contra el régimen capitalista: caracteriza al período de organización y de ordenamiento de las energías revolucionarias elementales. La burocracia sindical nace y se agrupa por su propia cuenta en el terreno del movimiento sindical obrero: en el terreno de los campesinos, corresponde a este fenómeno el nacimiento y la organización de toda esa multiplicidad de partidos y de grupos políticos pequeñoburgueses que dieron la ilusión de una renovación de la institución parlamentaria, convertida en terreno de la acción política de las grandes masas. Y al mismo tiempo, dan también la ilusión de la posibilidad de una evolución legal y orgánica del capitalismo al socialismo. Pero, en realidad, a este desarrollo de grullos colaboracionistas en el terreno del movimiento revolucionario corresponde una intensificada actividad reaccionaria del capitalismo contra las grandes masas: las masas, privadas de su organización centralizada, retornan a formas de lucha que parecían superadas por la historia, que parecían propias de los primeros orígenes del movimiento revolucionario. Y este movimiento revolucionario vuelve a ser subterráneo, vuelve a ser un brotar desordenado y caótico de energías no injertadas de manera estable en cuadros vastos de integradores, sin una centralización, sin una simultaneidad de acción que no sean la centralización y la simultaneidad determinadas naturalmente por la centralización y la simultaneidad propias de la acción ofensiva del régimen capitalista
martes, 2 de febrero de 2010
PUNTADAS CON NUDO No.82 : LAS INCESTUOSAS RELACIONES DE LAS ONGS CON ESTADOS Y TRANSNACIONALES
Las incestuosas relaciones de las ONGs con Estados y transnacionales
por Julien Teil

Para concretar sus acciones, las ONGs humanitarias tratan de seducir a los grandes donantes, que son generalmente las transnacionales y los Estados. Esa relación favorece el lucro de los dirigentes y la politización de las grandes causas. Poco a poco, algunas asociaciones se desvían hacia objetivos no relacionados con las causas que dicen defender. Julien Teil analiza esta evolución a través de varios ejemplos.
Sobre el poster aparece la frase: «La ayuda humanitaria no se hace de manera improvisada»
Muchos programas de solidaridad internacional, de los que siguen de cerca las ONGs y los medios de difusión, cuentan con el aval de las organizaciones intergubernamentales. Pero algunos de esos programas no parecen representar los valores e ideales que supuestamente defienden. Un rápido análisis permite comprobar en ellos la aparición de ciertos vínculos.
Estudiaremos aquí un concepto que apareció en los años 1990 y un programa de solidaridad que viene elaborándose. No es nuestro objetivo acusar aquí a los diferentes actores e intermediarios de dichos programas sino analizar las relaciones que se establecen al calor de estos, para ofrecer un panorama del rumbo que van adoptando.
El 1%, África y sus redes
El 5 de enero de 1994, durante el programa televisivo La marche du Siecle, Charles Pasqua, el entonces ministro francés del Interior y presidente del Consejo General de la región Hauts-de-Seine, declara: «Francia tiene que ponerse a la cabeza de una verdadera cruzada a favor del desarrollo. Se sabe que actualmente, todos los expertos lo están diciendo, si dedicamos a la ayuda al desarrollo de los países subindustrializados, subdesarrollados, el equivalente del 1% de nuestro PIB, el problema se resolvería».
Esa práctica ya está incluso instituida en el seno de la sociedad de economía mixta (SEM) Cooperation 92, fundada por iniciativa del propio Pasqua y dirigida por gente de su entorno.
Las acciones concretas de la Cooperation 92 en Gabón se han realizado sin que mediaran procesos previos de licitación o concurso público y resultaron extremadamente costosas. Sin que existiera oficialmente vínculo alguno con lo anterior, el jefe de Estado gabonés ofreció sumas equivalentes a esos costos para financiar las actividades políticas de Pasqua y de sus colaboradores .
No es sino al cabo de 14 años, el 24 de octubre de 2008, que el Consejo General de la región francesa Hauts-de-Seine vota la disolución de la sociedad Cooperation 92, que venía siendo objeto de duras críticas desde hacía más de un decenio. La oposición (Partido Socialista, Verdes y Partido Comunista) denunciaba concretamente la total falta de transparencia de aquella empresa y deploraba la ausencia de ONGs en la realización de los proyectos.
Dedicar parte del presupuesto de un organismo público o mixto a operaciones de solidaridad internacional ajenas a la vocación misma del organismo en cuestión es una forma de desvío de fondos públicos, por muy encomiable que sean esas operaciones. O más bien «constituía un desvío de fondos», ya que la ley Oudin-Santini, que entró en vigor el 27 de enero de 2005, permite que las comunas, ciertos establecimientos públicos de cooperación, los sindicatos mixtos encargados de los servicios públicos de agua potable, las agencias del agua, etc., destinen el 1% de su presupuesto a acciones de solidaridad internacional y de cooperación.
Esa ley, según André Santini, «es a la vez una forma de exportar el modelo francés de manejo del agua y también una herramienta para la conquista de nuevos mercados para los grupos franceses».
Esa disposición legislativa legalizó lo que hasta entonces había sido una práctica delictiva existente esencialmente en ciertas agencias del agua (Seine-Normandie y Rhin-Meuse), ya denunciadas en 2002 por la Contraloría francesa [4].
Los truculentos Charles Pasqua y André Santini crearon una red de ONGs a favor del desarrollo estrechamente vinculadas a cierto tipo de relaciones entre Francia y África, que en la jerda se conocía como «Fraciáfrica».
André Santini, principal autor de esa ley, ocupaba la vicepresidencia del grupo parlamentario de estudio sobre los problemas del agua. Este amigo de Charles Pasqua ocupaba también la vicepresidencia del Consejo General de la región francesa Hauts-de-Seine, la presidencia del Sindicato de Aguas de la región Ile-de-France (SEDIF), además de ser presidente del Comité de la Cuenca Seine-Normandie.
Hasta el año 2010, el manejo del agua en la región Ile-de-France estuvo está en manos de la compañía Generale des Eaux, rebautizada con el nombre de Vivendi Environnement [en español, Vivendi Medio Ambiente] y más tarde como Veolia.
En el seno del Comité de la Cuenca Seine-Normandie, responsable del manejo del agua en esa región, el señor Santini tiene como segundo a un vicepresidente, Paul-Louis Girardot, quien es además presidente del consejo de vigilancia de Veolia Eau [en español, Veolia Agua] y vicepresidente del consejo de administración de Veolia Environnement.
En 2006, Veolia Environnement puso en marcha su comité independiente de evaluación para «enriquecer la visión estratégica de Veolia Environnement». Entre los miembros de ese comité se cuentan Jean-Michel Severino, director general de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD), y Philippe Leveque, director general de la ONG Care France. Care France goza de las prerrogativas de la forma de asociación puesta en vigor a través de la ley Oudin-Santini y su informe sobre las actividades correspondientes al año 2009 expresa su agradecimiento a las diferentes agencias del agua así como al Consejo General de la región Hauts-de-Seine.
Como primera beneficiaria de la ley Santini y primer socio de Cooperation 92, la asociación SOS Sahel se dedica a reverdecer el desierto. Como consecuencia de la gran sequía de los años 1973-1974, el entonces presidente de Senegal, Leopold Sedar Senghor, invitó a la sociedad civil francesa y africana a crear una asociación de lucha contra el hambre. Así apareció en Dakar, en noviembre de 1976, la asociación SOS Sahel.
La ONG Action Contre la Faim [en español, Acción Contra el Hambre] milita a favor de «ratificar [la ley Santini] a escala europea (para poder ayudar a más personas a tener acceso al agua y al saneamiento conforme a los Objetivos del Milenio)»
por Julien Teil

Para concretar sus acciones, las ONGs humanitarias tratan de seducir a los grandes donantes, que son generalmente las transnacionales y los Estados. Esa relación favorece el lucro de los dirigentes y la politización de las grandes causas. Poco a poco, algunas asociaciones se desvían hacia objetivos no relacionados con las causas que dicen defender. Julien Teil analiza esta evolución a través de varios ejemplos.
Sobre el poster aparece la frase: «La ayuda humanitaria no se hace de manera improvisada»
Muchos programas de solidaridad internacional, de los que siguen de cerca las ONGs y los medios de difusión, cuentan con el aval de las organizaciones intergubernamentales. Pero algunos de esos programas no parecen representar los valores e ideales que supuestamente defienden. Un rápido análisis permite comprobar en ellos la aparición de ciertos vínculos.
Estudiaremos aquí un concepto que apareció en los años 1990 y un programa de solidaridad que viene elaborándose. No es nuestro objetivo acusar aquí a los diferentes actores e intermediarios de dichos programas sino analizar las relaciones que se establecen al calor de estos, para ofrecer un panorama del rumbo que van adoptando.
El 1%, África y sus redes
El 5 de enero de 1994, durante el programa televisivo La marche du Siecle, Charles Pasqua, el entonces ministro francés del Interior y presidente del Consejo General de la región Hauts-de-Seine, declara: «Francia tiene que ponerse a la cabeza de una verdadera cruzada a favor del desarrollo. Se sabe que actualmente, todos los expertos lo están diciendo, si dedicamos a la ayuda al desarrollo de los países subindustrializados, subdesarrollados, el equivalente del 1% de nuestro PIB, el problema se resolvería».
Esa práctica ya está incluso instituida en el seno de la sociedad de economía mixta (SEM) Cooperation 92, fundada por iniciativa del propio Pasqua y dirigida por gente de su entorno.
Las acciones concretas de la Cooperation 92 en Gabón se han realizado sin que mediaran procesos previos de licitación o concurso público y resultaron extremadamente costosas. Sin que existiera oficialmente vínculo alguno con lo anterior, el jefe de Estado gabonés ofreció sumas equivalentes a esos costos para financiar las actividades políticas de Pasqua y de sus colaboradores .
No es sino al cabo de 14 años, el 24 de octubre de 2008, que el Consejo General de la región francesa Hauts-de-Seine vota la disolución de la sociedad Cooperation 92, que venía siendo objeto de duras críticas desde hacía más de un decenio. La oposición (Partido Socialista, Verdes y Partido Comunista) denunciaba concretamente la total falta de transparencia de aquella empresa y deploraba la ausencia de ONGs en la realización de los proyectos.
Dedicar parte del presupuesto de un organismo público o mixto a operaciones de solidaridad internacional ajenas a la vocación misma del organismo en cuestión es una forma de desvío de fondos públicos, por muy encomiable que sean esas operaciones. O más bien «constituía un desvío de fondos», ya que la ley Oudin-Santini, que entró en vigor el 27 de enero de 2005, permite que las comunas, ciertos establecimientos públicos de cooperación, los sindicatos mixtos encargados de los servicios públicos de agua potable, las agencias del agua, etc., destinen el 1% de su presupuesto a acciones de solidaridad internacional y de cooperación.
Esa ley, según André Santini, «es a la vez una forma de exportar el modelo francés de manejo del agua y también una herramienta para la conquista de nuevos mercados para los grupos franceses».
Esa disposición legislativa legalizó lo que hasta entonces había sido una práctica delictiva existente esencialmente en ciertas agencias del agua (Seine-Normandie y Rhin-Meuse), ya denunciadas en 2002 por la Contraloría francesa [4].
Los truculentos Charles Pasqua y André Santini crearon una red de ONGs a favor del desarrollo estrechamente vinculadas a cierto tipo de relaciones entre Francia y África, que en la jerda se conocía como «Fraciáfrica».
André Santini, principal autor de esa ley, ocupaba la vicepresidencia del grupo parlamentario de estudio sobre los problemas del agua. Este amigo de Charles Pasqua ocupaba también la vicepresidencia del Consejo General de la región francesa Hauts-de-Seine, la presidencia del Sindicato de Aguas de la región Ile-de-France (SEDIF), además de ser presidente del Comité de la Cuenca Seine-Normandie.
Hasta el año 2010, el manejo del agua en la región Ile-de-France estuvo está en manos de la compañía Generale des Eaux, rebautizada con el nombre de Vivendi Environnement [en español, Vivendi Medio Ambiente] y más tarde como Veolia.
En el seno del Comité de la Cuenca Seine-Normandie, responsable del manejo del agua en esa región, el señor Santini tiene como segundo a un vicepresidente, Paul-Louis Girardot, quien es además presidente del consejo de vigilancia de Veolia Eau [en español, Veolia Agua] y vicepresidente del consejo de administración de Veolia Environnement.
En 2006, Veolia Environnement puso en marcha su comité independiente de evaluación para «enriquecer la visión estratégica de Veolia Environnement». Entre los miembros de ese comité se cuentan Jean-Michel Severino, director general de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD), y Philippe Leveque, director general de la ONG Care France. Care France goza de las prerrogativas de la forma de asociación puesta en vigor a través de la ley Oudin-Santini y su informe sobre las actividades correspondientes al año 2009 expresa su agradecimiento a las diferentes agencias del agua así como al Consejo General de la región Hauts-de-Seine.
Como primera beneficiaria de la ley Santini y primer socio de Cooperation 92, la asociación SOS Sahel se dedica a reverdecer el desierto. Como consecuencia de la gran sequía de los años 1973-1974, el entonces presidente de Senegal, Leopold Sedar Senghor, invitó a la sociedad civil francesa y africana a crear una asociación de lucha contra el hambre. Así apareció en Dakar, en noviembre de 1976, la asociación SOS Sahel.
La ONG Action Contre la Faim [en español, Acción Contra el Hambre] milita a favor de «ratificar [la ley Santini] a escala europea (para poder ayudar a más personas a tener acceso al agua y al saneamiento conforme a los Objetivos del Milenio)»
Esta proposición debería suscitar duras críticas ya que se trata de legalizar a escala europea una práctica que sigue siendo delictiva en numerosos Estados.
Action Contre la Faim es una asociación internacional creada en noviembre de 1979, con el nombre de Action Internationale Contre la Faim (AICF) y apadrinada por una serie de intelectuales atlantistas, como Francoise Giroud, Guy Sorman, Jacques Attali y Bernard-Henry Levy. En aquel entonces el objetivo era alimentar, en Pakistán, a los islamistas afganos que huían del Ejército Rojo.
Cuatro meses después de su fundación, en febrero de 1980, AICF participa en un suceso mediático: «la marcha por la supervivencia».
Respondiendo al llamado de Médicos Sin Fronteras, un grupo de celebridades escolta un convoy de ayuda humanitaria que será detenido al tratar de pasar la frontera de Camboya. Se producen entonces conmovedoras escenas en las que Bernard-Henry Levy y Elie Wiesel suplican a las tropas comunistas vietnamitas que permitan el paso de la ayuda humanitaria destinada a los khmers rojos, a los que supuestamente estaban dejando morir de hambre después de haberlos derrocado.
La marcha había sido organizada en realidad por la CIA, con la ayuda de Claude Malhuret.Posteriormente se supo que en los campamentos de refugiados de los khmers rojos no existía ninguna hambruna. La creación de la asociación parece haber sido financiada por Michel David-Weill, entonces presidente del banco franco-americano Lazard y políticamente comprometido con la cruzada antisoviética. Por su parte, su socio Jean Guyot financió Care France.
Guy Sorman explica que «David-Weill quería hacernos el cheque. Pero en aquella época, con el control de cambio [de moneda], era complicado transferir fondos entre Estados Unidos y Francia. Así que decidimos crear una filial americana» .
De esa manera, los vínculos entre las colectividades locales, las ONGs y generosos mecenas se ven implicados en cálculos políticos o maniobras comerciales que nada tienen que ver con los ideales invocados.
La Global Water Initiative y el programa Water Efficient Maize for Africa
En 2007, un generoso mecenas ofrece 15 millones de dólares al año por un periodo de 10 años a un colectivo de ONGs por la realización de acciones a largo plazo a favor del acceso al agua. Se trata de la Global Water Initiative (GWI).
El proyecto se aplica en Burkina Faso, Malí, Níger, Senegal y en otros 9 países de África y de América Central. Tiene como objetivo proporcionar a las comunidades un acceso durable al agua para cubrir las necesidades de la producción rural.
Siete ONGs participan en la GWI:
Action Against Hunger / Acción Contra el Hambre (AAH / ACF, siglas en ingles y francés)
CARE
Catholic Relief Services (CRS)
The World Conservation Union - IUCN
International Institute for Environment and Development (IIED)
Oxfam America
SOS Sahel.
David Blanc (director del departamento de operaciones de Acción Contra el Hambre USA) conforma el programa en colaboración con la Howard G. Buffett Foundation, que financia enteramente el proyecto.
Howard G. Buffett
Howard Graham Buff
ett es el hijo de Warren Buffet, clasificado en 2008 como propietario de la segunda fortuna más importante del mundo por la revista Forbes. Se presenta como agricultor, filántropo y amante de la fotografía. Su historial lo sitúa, sin embargo, como administrador de varias empresas, como la Archer Daniels Midland (de 1992 a 1995), una de las más importantes empresas agroalimentarias de Estados Unidos.
La Archer Daniels Midland, que se dedica a negociar con cereales, goza de gran influencia en la difusión de los organismos genéticamente modificados (OGM). La fundación Howard G. Buffet nació en 1999 y adoptó como misión el garantizar la satisfacción de las necesidades esenciales de las poblaciones más desfavorecidas y marginadas del mundo.
Esta fundación concede particular importancia al acceso al agua en América Central y en África, así como al desarrollo de los recursos agrícolas para los pequeños agricultores locales.
Uno de los 7 participantes de la GWI, el IIED (International Institute for Environment and Development), a desempeñado un papel ideológico de primer plano en el renacimiento del maltusianismo y la movilización contra el calentamiento climático.
El IIED fue fundado en 1971, gracias al financiamiento del Aspen Institute, por la economista británica Barbara Ward (también conocida como la baronesa Jackson of Lodsworth) y por el hombre de negocios canadiense Maurice Strong, arquitecto de las «Cumbres de la Tierra».
Hoy en día, el IIED es financiado por varios ministerios (el ministerio francés de Ecología, el ministerio británico de Relaciones Exteriores, etc.), agencias supraestatales (Banco Mundial, FAO, Comisión Europea, etc.), varias ONGs (Care Dinamarca, etc.) y por una increíble cantidad de fundaciones (Rockefeller Foundation, Ford Foundation etc.).
El IIED se encuentra hoy bajo la presidencia de Camilla Toulmin, quien ya había administrado anteriormente, desde 1987 hasta 2002, su programa «tierras áridas». Su trayectoria le ha permitido esencialmente estudiar el fortalecimiento del desarrollo duradero así como el derecho sobre la tierra en África y en todas las regiones. La actividad de Camilla Toulmin se ha concentrado en el desarrollo social, económico y medioambiental en las zonas áridas de África. Camilla Toulmin es además la autora, junto a Simon Pepper (presidente de WWF-Escocia), de un informe titulado Reforma de la propiedad de la tierra en el Norte y en el Sur.
Una de las conclusiones de ese informe resulta reveladora: «En África, el programa de reformas sobre la propiedad de la tierra es de actualidad en gran parte debido a los donantes internacionales, como el Banco Mundial, el Reino Unido, Francia, Alemania y Estados Unidos. Este compromiso proviene de la impresión de que se hace indispensable una reforma sobre la propiedad de la tierra en aras de garantizar en ese aspecto la seguridad suficiente para favorecer la inversión en la agricultura, reducir los conflictos y atribuir tierras a los utilizadores más productivos.
Esa visión espera también que muchos países africanos se abran a la inversión externa en la agricultura. Se estima que las empresas internacionales tienen que contar con títulos de propiedad garantizados antes de invertir sus capitales en las economías africanas de alto riesgo. Existen también importantes intereses nacionales que estimulan a la compra de las tierras ancestrales cuando éstas salen al mercado» . Se trata de una conclusión evidentemente vinculada a los intereses de quienes dan la luz verde en el seno del GWI, cuyo único inversionista es la fundación Howard Buffett.
De forma paralela, la fundación Howard Buffet y la fundación Bill & Melinda Gates financian el programa Water Efficient Maize for Africa (WEMA) aportándole alrededor de 47 millones de dólares. El objetivo es resolver los problemas de sequía que encuentran los cultivos locales africanos a través de la creación de nuevas variedades de maíz en colaboración con Monsanto, el gigante estadounidense de los organismos genéticamente modificados (OGM) [14]. La dirección del programa está en manos de la USAID.
En el caso del GWI y del WEMA también se evidencia una excesiva representación de los intereses privados. Por un lado a través de las fundaciones nacidas de las empresas privadas que financian los proyectos, así como por el indiscutible papel que desempeñan las multinacionales cuyos representantes participan a veces en la administración de las supuestas ONGs. También en este caso son flagrantes las contradicciones entre el concepto de solidaridad y los intereses representados.
Solidaridad y gobernanza mundial
Los dos ejemplos que aquí hemos expuestos en forma sucinta son representativos de una equívoca realidad. Otros muchos programas, que supuestamente deberían dar respuesta a las problemáticas humanitarias, se basan en asociaciones entre el sector público, el sector humanitario y el mercantil. Además, el microcrédito es un componente corrientemente agregado a algunos de esos programas.
Pero el llamado “social business” (o empresariado social) incluye también una realidad mucho menos eficaz de lo que afirman sus famosos discípulos Jacques Attali, fundador de Planet Finance, y Bill
Drayton, fundador de Ashoka Fund .
El microcrédito y las asociaciones entre ONGs y empresas son actualmente tema de fructíferas discusiones. Algunos ven en ellas una solución a la crisis económica, pero también una respuesta a las problemáticas sociales y medioambientales de estos últimos años. Su existencia se basa en numerosos foros que construyen esos nuevos modelos de gobernanza asociativa como expresión de la sociedad civil en el seno de la «futura gobernanza mundial».
A pesar de las evidentes divergencias entre la sociedad civil y las empresas transnacionales, las ONGs están sobre todo comprometidas con el sector privado y con los Estados, en vez de actuar como actores independientes o incluso como contrapoder.
Ese comportamiento evidencia el lento desvío de las grandes ONGs de solidaridad internacional, que poco a poco van convirtiéndose en representantes de la defensa de intereses que nada tienen que ver con la democracia. Peor aun, la idea –que poco a poco va imponiéndose– de una gobernanza mundial a la que estarían asociadas las ONGs contradice la definición misma de democracia.
Action Contre la Faim es una asociación internacional creada en noviembre de 1979, con el nombre de Action Internationale Contre la Faim (AICF) y apadrinada por una serie de intelectuales atlantistas, como Francoise Giroud, Guy Sorman, Jacques Attali y Bernard-Henry Levy. En aquel entonces el objetivo era alimentar, en Pakistán, a los islamistas afganos que huían del Ejército Rojo.
Cuatro meses después de su fundación, en febrero de 1980, AICF participa en un suceso mediático: «la marcha por la supervivencia».
Respondiendo al llamado de Médicos Sin Fronteras, un grupo de celebridades escolta un convoy de ayuda humanitaria que será detenido al tratar de pasar la frontera de Camboya. Se producen entonces conmovedoras escenas en las que Bernard-Henry Levy y Elie Wiesel suplican a las tropas comunistas vietnamitas que permitan el paso de la ayuda humanitaria destinada a los khmers rojos, a los que supuestamente estaban dejando morir de hambre después de haberlos derrocado.
La marcha había sido organizada en realidad por la CIA, con la ayuda de Claude Malhuret.Posteriormente se supo que en los campamentos de refugiados de los khmers rojos no existía ninguna hambruna. La creación de la asociación parece haber sido financiada por Michel David-Weill, entonces presidente del banco franco-americano Lazard y políticamente comprometido con la cruzada antisoviética. Por su parte, su socio Jean Guyot financió Care France.
Guy Sorman explica que «David-Weill quería hacernos el cheque. Pero en aquella época, con el control de cambio [de moneda], era complicado transferir fondos entre Estados Unidos y Francia. Así que decidimos crear una filial americana» .
De esa manera, los vínculos entre las colectividades locales, las ONGs y generosos mecenas se ven implicados en cálculos políticos o maniobras comerciales que nada tienen que ver con los ideales invocados.
La Global Water Initiative y el programa Water Efficient Maize for Africa
En 2007, un generoso mecenas ofrece 15 millones de dólares al año por un periodo de 10 años a un colectivo de ONGs por la realización de acciones a largo plazo a favor del acceso al agua. Se trata de la Global Water Initiative (GWI).
El proyecto se aplica en Burkina Faso, Malí, Níger, Senegal y en otros 9 países de África y de América Central. Tiene como objetivo proporcionar a las comunidades un acceso durable al agua para cubrir las necesidades de la producción rural.
Siete ONGs participan en la GWI:
Action Against Hunger / Acción Contra el Hambre (AAH / ACF, siglas en ingles y francés)
CARE
Catholic Relief Services (CRS)
The World Conservation Union - IUCN
International Institute for Environment and Development (IIED)
Oxfam America
SOS Sahel.
David Blanc (director del departamento de operaciones de Acción Contra el Hambre USA) conforma el programa en colaboración con la Howard G. Buffett Foundation, que financia enteramente el proyecto.
Howard G. Buffett
Howard Graham Buff
ett es el hijo de Warren Buffet, clasificado en 2008 como propietario de la segunda fortuna más importante del mundo por la revista Forbes. Se presenta como agricultor, filántropo y amante de la fotografía. Su historial lo sitúa, sin embargo, como administrador de varias empresas, como la Archer Daniels Midland (de 1992 a 1995), una de las más importantes empresas agroalimentarias de Estados Unidos.La Archer Daniels Midland, que se dedica a negociar con cereales, goza de gran influencia en la difusión de los organismos genéticamente modificados (OGM). La fundación Howard G. Buffet nació en 1999 y adoptó como misión el garantizar la satisfacción de las necesidades esenciales de las poblaciones más desfavorecidas y marginadas del mundo.
Esta fundación concede particular importancia al acceso al agua en América Central y en África, así como al desarrollo de los recursos agrícolas para los pequeños agricultores locales.
Uno de los 7 participantes de la GWI, el IIED (International Institute for Environment and Development), a desempeñado un papel ideológico de primer plano en el renacimiento del maltusianismo y la movilización contra el calentamiento climático.
El IIED fue fundado en 1971, gracias al financiamiento del Aspen Institute, por la economista británica Barbara Ward (también conocida como la baronesa Jackson of Lodsworth) y por el hombre de negocios canadiense Maurice Strong, arquitecto de las «Cumbres de la Tierra».
Hoy en día, el IIED es financiado por varios ministerios (el ministerio francés de Ecología, el ministerio británico de Relaciones Exteriores, etc.), agencias supraestatales (Banco Mundial, FAO, Comisión Europea, etc.), varias ONGs (Care Dinamarca, etc.) y por una increíble cantidad de fundaciones (Rockefeller Foundation, Ford Foundation etc.).
El IIED se encuentra hoy bajo la presidencia de Camilla Toulmin, quien ya había administrado anteriormente, desde 1987 hasta 2002, su programa «tierras áridas». Su trayectoria le ha permitido esencialmente estudiar el fortalecimiento del desarrollo duradero así como el derecho sobre la tierra en África y en todas las regiones. La actividad de Camilla Toulmin se ha concentrado en el desarrollo social, económico y medioambiental en las zonas áridas de África. Camilla Toulmin es además la autora, junto a Simon Pepper (presidente de WWF-Escocia), de un informe titulado Reforma de la propiedad de la tierra en el Norte y en el Sur.
Una de las conclusiones de ese informe resulta reveladora: «En África, el programa de reformas sobre la propiedad de la tierra es de actualidad en gran parte debido a los donantes internacionales, como el Banco Mundial, el Reino Unido, Francia, Alemania y Estados Unidos. Este compromiso proviene de la impresión de que se hace indispensable una reforma sobre la propiedad de la tierra en aras de garantizar en ese aspecto la seguridad suficiente para favorecer la inversión en la agricultura, reducir los conflictos y atribuir tierras a los utilizadores más productivos.
Esa visión espera también que muchos países africanos se abran a la inversión externa en la agricultura. Se estima que las empresas internacionales tienen que contar con títulos de propiedad garantizados antes de invertir sus capitales en las economías africanas de alto riesgo. Existen también importantes intereses nacionales que estimulan a la compra de las tierras ancestrales cuando éstas salen al mercado» . Se trata de una conclusión evidentemente vinculada a los intereses de quienes dan la luz verde en el seno del GWI, cuyo único inversionista es la fundación Howard Buffett.
De forma paralela, la fundación Howard Buffet y la fundación Bill & Melinda Gates financian el programa Water Efficient Maize for Africa (WEMA) aportándole alrededor de 47 millones de dólares. El objetivo es resolver los problemas de sequía que encuentran los cultivos locales africanos a través de la creación de nuevas variedades de maíz en colaboración con Monsanto, el gigante estadounidense de los organismos genéticamente modificados (OGM) [14]. La dirección del programa está en manos de la USAID.
En el caso del GWI y del WEMA también se evidencia una excesiva representación de los intereses privados. Por un lado a través de las fundaciones nacidas de las empresas privadas que financian los proyectos, así como por el indiscutible papel que desempeñan las multinacionales cuyos representantes participan a veces en la administración de las supuestas ONGs. También en este caso son flagrantes las contradicciones entre el concepto de solidaridad y los intereses representados.
Solidaridad y gobernanza mundial
Los dos ejemplos que aquí hemos expuestos en forma sucinta son representativos de una equívoca realidad. Otros muchos programas, que supuestamente deberían dar respuesta a las problemáticas humanitarias, se basan en asociaciones entre el sector público, el sector humanitario y el mercantil. Además, el microcrédito es un componente corrientemente agregado a algunos de esos programas.
Pero el llamado “social business” (o empresariado social) incluye también una realidad mucho menos eficaz de lo que afirman sus famosos discípulos Jacques Attali, fundador de Planet Finance, y Bill
Drayton, fundador de Ashoka Fund .El microcrédito y las asociaciones entre ONGs y empresas son actualmente tema de fructíferas discusiones. Algunos ven en ellas una solución a la crisis económica, pero también una respuesta a las problemáticas sociales y medioambientales de estos últimos años. Su existencia se basa en numerosos foros que construyen esos nuevos modelos de gobernanza asociativa como expresión de la sociedad civil en el seno de la «futura gobernanza mundial».
A pesar de las evidentes divergencias entre la sociedad civil y las empresas transnacionales, las ONGs están sobre todo comprometidas con el sector privado y con los Estados, en vez de actuar como actores independientes o incluso como contrapoder.
Ese comportamiento evidencia el lento desvío de las grandes ONGs de solidaridad internacional, que poco a poco van convirtiéndose en representantes de la defensa de intereses que nada tienen que ver con la democracia. Peor aun, la idea –que poco a poco va imponiéndose– de una gobernanza mundial a la que estarían asociadas las ONGs contradice la definición misma de democracia.
sábado, 23 de enero de 2010
PUNTADAS CON NUDO No.81 : VARGAS LLOSA HABLA DEL TRIUNFO DE PIÑERA EN CHILE
POR : MARIO VARGA
S LLOSA
CORTESÍA : EL PAÍS
Hacía 52 años que la derecha no ganaba unas elecciones en Chile. Pero no es la derecha cavernaria, autoritaria y conservadora de Pinochet. Es, además, un serio revés para Chávez y su grupete de países
Con Sebastián Piñera en la Presidencia, el desarrollo económico y la democratización de Chile recibirán un fuerte impulso y consolidarán el progreso integral de la sociedad chilena que, desde la caída de la dictadura de Pinochet hace 20 años, es el más profundo que ha conocido América Latina.
Con buen olfato, una mayoría electoral decidió que había llegado la hora de la alternancia
Curiosamente, su victoria no es una recusación de Michelle Bachelet. La presidenta de Chile sale del poder con 81% de popularidad, la más alta que haya merecido al dejar el Gobierno un mandatario chileno. Interesante sutileza la del electorado de Chile: premia con su afecto a la primera mujer que llegó a La Moneda y reconoce su honestidad, su empeño en las tareas de gobierno, sus esfuerzos sobre todo para promover a la mujer y superar los prejuicios que frenaban su participación en la vida económica y política. Y, a la vez, decide que ha llegado la hora de la alternancia, abriéndole a la oposición de derecha el acceso al poder, luego de cuatro lustros de gobierno de los partidos de izquierda y centro izquierda de la Concertación. Hacía 52 años que un candidato de aquella tendencia no ganaba unas elecciones en Chile: el último fue Jorge Alessandri en 1958.
El balance de estos 20 años de la Concertación en el poder es excelente. Chile ha desmontado los aparatos represivos y las leyes de excepción de la dictadura, iniciado un proceso de reparación y desagravio de las víctimas, y, a la vez, preservado los grandes lineamientos de una política económica que ha dado a Chile un despegue económico notable, que ha reducido la pobreza de un 42% a un 13% -el avance social más acusado en toda América Latina-, hecho crecer la clase media, atraído inversiones del mundo entero y dotado a Chile de una estabilidad y solidez institucionales comparables a las de las democracias occidentales de punta.
La izquierda que ha gobernado el país estos últimos 20 años no ha sido la misma que subió al poder con la Unidad Popular y Salvador Allende. Aquélla creía en la Revolución y en el socialismo, no en la democracia liberal, y su modelo era la Cuba de Fidel Castro. Su política de nacionalizaciones y de desenfreno fiscal provocó una inflación estratosférica, caos y empobrecimiento generalizado, lo que hizo posible el golpe militar y la sanguinaria dictadura de Pinochet. La Concertación aprendió la lección y ha gobernado con espíritu democrático, resucitando la vieja tradición legalista chilena, reconstruyendo el Estado de derecho y las libertades públicas, a la vez que manteniendo la economía de mercado y el aliento a las inversiones así como la disciplina fiscal. La apertura de Chile al mundo ha sido también acelerada.
Pero 20 años en el poder son muchos años y la Concertación había perdido el brío, comenzaba a abotargarse y en los últimos años se había descubierto incluso algunos casos de corrupción, infrecuentes en la vida política chilena. Con buen olfato una mayoría electoral -ajustada, es cierto: sólo 3,5% de ventaja para Piñera- decidió que había llegado la hora de la alternancia, principio democrático por excelencia.
La derecha qu llega a La Moneda con Sebastián Piñera no es tampoco la derecha cavernaria, autoritaria y conservadora que representaba el Gobierno de Pinochet. Cuando éste dio el golpe, en 1973, Sebastián Piñera estaba en la Universidad de Harvard. Cuando regresó a Chile trabajó en la CEPAL -entonces, de línea izquierdista y promotora de la catastrófica política de "sustitución de importaciones y desarrollo hacia adentro"- y fue, en todas sus intervenciones cívicas, opuesto a la dictadura militar. Estuvo contra la Constitución impuesta por el régimen militar y durante el plebiscito de 1988 participó activamente con la oposición demócrata-cristiana por el "No", campaña que dirigió y contribuyó a financiar de su propio bolsillo.
Conozco a Sebastián Piñera desde hace unos 30 años y, además de tener una energía que fatiga a su entorno, me consta que es un demócrata y un liberal convencido, enemigo de toda forma de autoritarismo y empeñado en profundizar la libertad en todos los dominios de la vida social. También, una persona tolerante y abierta, capaz de coexistir con ideas que discrepan de las suyas si ellas cuentan con apoyo popular. Por eso, no le fue fácil obtener el respaldo en las primarias para su candidatura presidencial por parte de los sectores más conservadores de la Coalición de centro derecha, donde, por ejemplo, algunos militantes de la UDI (Unión Demócrata Independiente) han tragado con dificultad el apoyo de Piñera (que es católico practicante) a medidas como la píldora del día siguiente y las uniones legales entre parejas gay.
Las grandes reformas que Sebastián Piñera ha prometido no van a trastornar los principios básicos de democracia política y económica de mercado, sobre los que, por fortuna para Chile, existe un firme consenso entre la izquierda y la derecha chilenas. Pero sí van a inyectar a este modelo un viento de renovación y modernización en temas como la educación, la protección del medio ambiente, la revolución tecnológica en los campos de la comunicación y la globalización, que equipen al país para la competencia en los mercados internacionales en los que Chile se ha insertado ya más y mejor que ningún otro país latinoamericano. Él ha ofrecido audaces reformas en CODELCO (la Corporación Nacional del Cobre), como abrir parcelas de la explotación y servicios a la participación de las empresas privadas, y, todavía algo más importante, retirar el canon de 10% que reciben las Fuerzas Armadas, cuyo financiamiento, ha dicho, debería proceder de otra fuente.
Durante mi breve estancia en Chile tuve ocasión de conocer a algunos de los 37 "Grupos de Tantauco", en su gran mayoría jóvenes profesionales y técnicos salidos de las mejores universidades chilenas y extranjeras que, bajo la dirección de un eminente economista, Cristián Larroulet, director del Centro de Estudios Libertad y Desarrollo, vienen preparando desde hace dos años el plan de gobierno de la Coalición para el Cambio y adiestrando a los equipos para implementarlo. Me impresionó el rigor de las ideas y proyectos y el entusiasmo con que las mujeres y hombres jóvenes que trabajan en este plan se han comprometido, si es necesario, a abandonar sus trabajos bien rentados en las empresas privadas para dedicarse en el Gobierno de Piñera a hacer de Chile un país del siglo XXI.
En el contexto latinoamericano, la victoria de Sebastián Piñera es un serio revés para el comandante Hugo Chávez, de Venezuela, y el grupete de países que, bajo su liderazgo -Cuba, Nicaragua, Bolivia y Ecuador-, pretenden imponer en América Latina el modelo autoritario y populista -"El socialismo del siglo XXI"- que, en estos días de colapso del agua, la energía y los alimentos en las tierras venezolanas, muestra ya sus frutos. El Gobierno de Piñera -lo ha dicho él con claridad en su primera conferencia de prensa luego de la elección- va a reforzar y dar un nuevo aliento a los países que, como México, Costa Rica, Panamá, Colombia, Perú, Uruguay y Brasil, defienden la cultura democrática y resisten la ofensiva autoritaria que, desde Caracas, se propone retroceder al continente al colectivismo, el estatismo y la demagogia populista.
Es casi un milagro que en un país latinoamericano haya ganado la Presidencia de la República en elecciones libres un empresario como Piñera cuyo patrimonio se calcula en más de 1.000 millones de dólares. Nada es tan típico del subdesarrollo como la satanización del empresario, considerándolo un explotador, corruptor y enemigo de los pobres. Un indicio de lo avanzado que está Chile sobre el resto del continente es que los electores chilenos parecen haber comprendido que un empresario privado, si tiene éxito en buena ley, es decir, en un régimen de legalidad y libre competencia -no gracias a tráficos mercantilistas ni privilegios monopólicos- es fuente de creación de empleo y de riqueza y que sus éxitos revierten sobre el conjunto de la sociedad.
El día que nos despedimos en Santiago, tres días antes de la elección, pregunté a Sebastián Piñera cuál querría que fuera su mejor contribución en el gobierno si ganaba las elecciones. "Dar un impulso decisivo a nuestro plan de ocho años, para crecer a un promedio de 6% anual, algo perfectamente realizable. Si lo conseguimos, la renta per cápita, que es ahora de 14.000 dólares se habrá incrementado a 24.000. Habremos alcanzado a Portugal". Chile habrá dejado entonces el subdesarrollo y será el primer país de América Latina en incorporarse al primer mundo.
S LLOSACORTESÍA : EL PAÍS
Hacía 52 años que la derecha no ganaba unas elecciones en Chile. Pero no es la derecha cavernaria, autoritaria y conservadora de Pinochet. Es, además, un serio revés para Chávez y su grupete de países
Con Sebastián Piñera en la Presidencia, el desarrollo económico y la democratización de Chile recibirán un fuerte impulso y consolidarán el progreso integral de la sociedad chilena que, desde la caída de la dictadura de Pinochet hace 20 años, es el más profundo que ha conocido América Latina.
Con buen olfato, una mayoría electoral decidió que había llegado la hora de la alternancia
Curiosamente, su victoria no es una recusación de Michelle Bachelet. La presidenta de Chile sale del poder con 81% de popularidad, la más alta que haya merecido al dejar el Gobierno un mandatario chileno. Interesante sutileza la del electorado de Chile: premia con su afecto a la primera mujer que llegó a La Moneda y reconoce su honestidad, su empeño en las tareas de gobierno, sus esfuerzos sobre todo para promover a la mujer y superar los prejuicios que frenaban su participación en la vida económica y política. Y, a la vez, decide que ha llegado la hora de la alternancia, abriéndole a la oposición de derecha el acceso al poder, luego de cuatro lustros de gobierno de los partidos de izquierda y centro izquierda de la Concertación. Hacía 52 años que un candidato de aquella tendencia no ganaba unas elecciones en Chile: el último fue Jorge Alessandri en 1958.
El balance de estos 20 años de la Concertación en el poder es excelente. Chile ha desmontado los aparatos represivos y las leyes de excepción de la dictadura, iniciado un proceso de reparación y desagravio de las víctimas, y, a la vez, preservado los grandes lineamientos de una política económica que ha dado a Chile un despegue económico notable, que ha reducido la pobreza de un 42% a un 13% -el avance social más acusado en toda América Latina-, hecho crecer la clase media, atraído inversiones del mundo entero y dotado a Chile de una estabilidad y solidez institucionales comparables a las de las democracias occidentales de punta.
La izquierda que ha gobernado el país estos últimos 20 años no ha sido la misma que subió al poder con la Unidad Popular y Salvador Allende. Aquélla creía en la Revolución y en el socialismo, no en la democracia liberal, y su modelo era la Cuba de Fidel Castro. Su política de nacionalizaciones y de desenfreno fiscal provocó una inflación estratosférica, caos y empobrecimiento generalizado, lo que hizo posible el golpe militar y la sanguinaria dictadura de Pinochet. La Concertación aprendió la lección y ha gobernado con espíritu democrático, resucitando la vieja tradición legalista chilena, reconstruyendo el Estado de derecho y las libertades públicas, a la vez que manteniendo la economía de mercado y el aliento a las inversiones así como la disciplina fiscal. La apertura de Chile al mundo ha sido también acelerada.
Pero 20 años en el poder son muchos años y la Concertación había perdido el brío, comenzaba a abotargarse y en los últimos años se había descubierto incluso algunos casos de corrupción, infrecuentes en la vida política chilena. Con buen olfato una mayoría electoral -ajustada, es cierto: sólo 3,5% de ventaja para Piñera- decidió que había llegado la hora de la alternancia, principio democrático por excelencia.
La derecha qu llega a La Moneda con Sebastián Piñera no es tampoco la derecha cavernaria, autoritaria y conservadora que representaba el Gobierno de Pinochet. Cuando éste dio el golpe, en 1973, Sebastián Piñera estaba en la Universidad de Harvard. Cuando regresó a Chile trabajó en la CEPAL -entonces, de línea izquierdista y promotora de la catastrófica política de "sustitución de importaciones y desarrollo hacia adentro"- y fue, en todas sus intervenciones cívicas, opuesto a la dictadura militar. Estuvo contra la Constitución impuesta por el régimen militar y durante el plebiscito de 1988 participó activamente con la oposición demócrata-cristiana por el "No", campaña que dirigió y contribuyó a financiar de su propio bolsillo.
Conozco a Sebastián Piñera desde hace unos 30 años y, además de tener una energía que fatiga a su entorno, me consta que es un demócrata y un liberal convencido, enemigo de toda forma de autoritarismo y empeñado en profundizar la libertad en todos los dominios de la vida social. También, una persona tolerante y abierta, capaz de coexistir con ideas que discrepan de las suyas si ellas cuentan con apoyo popular. Por eso, no le fue fácil obtener el respaldo en las primarias para su candidatura presidencial por parte de los sectores más conservadores de la Coalición de centro derecha, donde, por ejemplo, algunos militantes de la UDI (Unión Demócrata Independiente) han tragado con dificultad el apoyo de Piñera (que es católico practicante) a medidas como la píldora del día siguiente y las uniones legales entre parejas gay.
Las grandes reformas que Sebastián Piñera ha prometido no van a trastornar los principios básicos de democracia política y económica de mercado, sobre los que, por fortuna para Chile, existe un firme consenso entre la izquierda y la derecha chilenas. Pero sí van a inyectar a este modelo un viento de renovación y modernización en temas como la educación, la protección del medio ambiente, la revolución tecnológica en los campos de la comunicación y la globalización, que equipen al país para la competencia en los mercados internacionales en los que Chile se ha insertado ya más y mejor que ningún otro país latinoamericano. Él ha ofrecido audaces reformas en CODELCO (la Corporación Nacional del Cobre), como abrir parcelas de la explotación y servicios a la participación de las empresas privadas, y, todavía algo más importante, retirar el canon de 10% que reciben las Fuerzas Armadas, cuyo financiamiento, ha dicho, debería proceder de otra fuente.
Durante mi breve estancia en Chile tuve ocasión de conocer a algunos de los 37 "Grupos de Tantauco", en su gran mayoría jóvenes profesionales y técnicos salidos de las mejores universidades chilenas y extranjeras que, bajo la dirección de un eminente economista, Cristián Larroulet, director del Centro de Estudios Libertad y Desarrollo, vienen preparando desde hace dos años el plan de gobierno de la Coalición para el Cambio y adiestrando a los equipos para implementarlo. Me impresionó el rigor de las ideas y proyectos y el entusiasmo con que las mujeres y hombres jóvenes que trabajan en este plan se han comprometido, si es necesario, a abandonar sus trabajos bien rentados en las empresas privadas para dedicarse en el Gobierno de Piñera a hacer de Chile un país del siglo XXI.
En el contexto latinoamericano, la victoria de Sebastián Piñera es un serio revés para el comandante Hugo Chávez, de Venezuela, y el grupete de países que, bajo su liderazgo -Cuba, Nicaragua, Bolivia y Ecuador-, pretenden imponer en América Latina el modelo autoritario y populista -"El socialismo del siglo XXI"- que, en estos días de colapso del agua, la energía y los alimentos en las tierras venezolanas, muestra ya sus frutos. El Gobierno de Piñera -lo ha dicho él con claridad en su primera conferencia de prensa luego de la elección- va a reforzar y dar un nuevo aliento a los países que, como México, Costa Rica, Panamá, Colombia, Perú, Uruguay y Brasil, defienden la cultura democrática y resisten la ofensiva autoritaria que, desde Caracas, se propone retroceder al continente al colectivismo, el estatismo y la demagogia populista.
Es casi un milagro que en un país latinoamericano haya ganado la Presidencia de la República en elecciones libres un empresario como Piñera cuyo patrimonio se calcula en más de 1.000 millones de dólares. Nada es tan típico del subdesarrollo como la satanización del empresario, considerándolo un explotador, corruptor y enemigo de los pobres. Un indicio de lo avanzado que está Chile sobre el resto del continente es que los electores chilenos parecen haber comprendido que un empresario privado, si tiene éxito en buena ley, es decir, en un régimen de legalidad y libre competencia -no gracias a tráficos mercantilistas ni privilegios monopólicos- es fuente de creación de empleo y de riqueza y que sus éxitos revierten sobre el conjunto de la sociedad.
El día que nos despedimos en Santiago, tres días antes de la elección, pregunté a Sebastián Piñera cuál querría que fuera su mejor contribución en el gobierno si ganaba las elecciones. "Dar un impulso decisivo a nuestro plan de ocho años, para crecer a un promedio de 6% anual, algo perfectamente realizable. Si lo conseguimos, la renta per cápita, que es ahora de 14.000 dólares se habrá incrementado a 24.000. Habremos alcanzado a Portugal". Chile habrá dejado entonces el subdesarrollo y será el primer país de América Latina en incorporarse al primer mundo.
miércoles, 20 de enero de 2010
RODRIGUEZ ZAPATERO PROPONE "GRAN PACTO SOCIAL EUROPEO"
Zapatero pide a la UE que "apueste por sí misma" para ser protagonista en el mundo
El presidente español propone un "gran pacto social europeo" entre empresarios y trabajadores y una orden de protección común para las mujeres maltratadas
El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, ha explicado ante el Parlamento Europeo las prioridades de la presidencia española de la UE que comenzó el pasado 1 de enero. Ha abogado por que la Unión "apueste por sí misma", que refuerce y profundice su unidad, tanto económica como política y social para ganar peso en el mundo. Ya en el debate con los grupos, el presidente ha expresado su sorpresa por el hecho de que se haya levantado tanto la voz ante la posibilidad de que la UE sancione a los países que no cumplan los criterios económicos. Dice que la posibilidad de sancionar siempre ha existido y "funciona".
El PPE critica las medidas anticrisis de la presidencia española
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vea el discurso íntegro), Zapatero ha articulado sus prioridades en cuatro ámbitos -economía, nuevas instituciones, relaciones exteriores y ciudadanía europea. En el área económica, a la que ha dedicado más tiempo, ha hecho propuestas concretas, como un "gran pacto social entre trabajadores y empresarios" a nivel europeo, y ha señalado objetivos más difusos, como una "estrategia común para el coche eléctrico", un "mercado común digital" o un mercado común de la energía.
El "gran pacto social entre empresarios y trabajadores" que sirva de "gran palanca para llevar a cabo nuestros objetivos" ha sido uno de los puntos que más ha llamado la atención en la rueda de prensa posterior al pleno. Sin embargo, Zapatero no ha detallado en qué puede concretarse. "El pacto social es el que ha dado fuerza económica a la UE, fundamentalmente desde la II GUerra Mundial", porque ha permitido crecimiento y estándares de protección y cohesión social muy importantes". Ahora, en tiempos de crisis económica y en un mundo globalizado, es necesaria la participación de empresarios y trabajadores.
. Ahora, en
En lo social, ha propuesto una orden europea de protección para las mujeres maltratadas.
El área económica es la que le ha ocupado más tiempo, sobre todo debido a los efectos de la "crisis más grave en 80 años". En esta área, Zapatero ha articulado las medidas en cuatro puntos.
- Energía. Ha apostado por una reducción de la dependencia energética, que ha subido en los últimos 10 años del 44 al 53%, "lo que se traduce en 67.000 millones de euros que la UE transfiere a otros países del mundo cada año, lo mismo que dedican todos los miembros a I+D+i". Ante esta situación, propone un "mercado común de la energía", para el cual es necesaria la "interconexión energética" de las regiones europeas y un "marco regulador común". Avanzar en este camino supondrá reducir la dependencia y el aumento del uso de las energías renovables, a su juicio.
- Tecnologías de la información. También ha apostado por un "mercado común digital", dado que entiende Zapatero que la inversión en tecnologías de la información hace avanzar a los países. Este mercado común digital implica, para el presidente, "levantar barreras, no ponerlas", así como "facilitar el comercio electrónico", lo que redundaría en más competitividad y creación de empleo.
- Economía sostenible. En este ámbito ha destacado como ejemplo la intención de la presidencia española de "poner en marcha con la Comisión Europea un plan de desarrollo del coche eléctrico", plan que impulsaría la lucha contra el cambio climático y contribuiría a reducir la dependencia energética.
- Educación. En el ámbito educativo se ha referido especialmente a la Universidad y la investigación. Propone "culminar" el proceso de Bolonia (homogeneización de los títulos universitarios europeos) para conseguir una "Universidad más europea". Cree Zapatero que Europa debe competir en bloque porque "otros actores tienen el tamaño de China, India o EE UU". Por tanto, si no se da "la mejor formación a los trabajadores Europa no será protagonista del futuro, sino espectadora" de un mundo globalizado.
Zapatero también se ha referido a los cambios políticos que debe afrontar la UE ahora, sobre todo la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, que rediseña las instituciones europeas. Zapatero ha reiterado que la presidencia española será "leal y colaboradora" con las nuevas instituciones: presidente permanente, alta representante para la política Exterior, Comisión y Parlamento.
Ha exigido una "gobernanza seria y exigente" para afrontar esos cambios, defendiendo la posibilidad de aplicar sanciones, pese a que esta opción ha sido atacada por Alemania y Reino Unido. "La UE tiene en su funcionamiento muchas decisiones que suponen sanciones, si no se cumplen las directivas, si no se cumple el PEC. Es normal y funciona". Los objetivos voluntarios "han fracasado". "O lo tomamos en serio, o volveremos en 2020 a decir que no ha funcionado", ha dicho Zapatero, aunque no ha concretado si finalmente la presidencia española propondrá estas sanciones. "La Unión Europea debe avanzar en la unión económica y en la cooperación, empezando por el sentido de la responsabilidad de los Estados, pero también haciendo que las instituciones comunitarias, la Comisión, tengan nuevas facultades de dirección y de consecución de objetivos", ha insistido.
En cuanto a las relaciones exteriores, ha glosado la ambiciosa agenda de la presidencia española, con cumbres en las que se dialogará con "prácticamente todos los continentes", pero siempre en colaboración con el presidente permanente, la alta representante Exterior, la comisión y el Parlamento. También en este ámbito, aboga Zapatero por que "Europa apueste por sí misma", defienda sus intereses y fije objetivos ambiciosos.
Finalmente, ha hablado de los cambios que se avecinan en lo relativo a la ciudadanía europea. Cree que el Tratado de Lisboa hará que los "ciudadanos sientan más cerca a la UE", con instrumentos como la iniciativa popular. También desea un avance en un "derecho de ciudadanía que es la igualdad entre hombres y mujeres". En este sentido, ha priorizado la lucha contra la lacra de la violencia contra las muejres, que considera "inasumible" en una sociedad avanzada como la europea. Como instrumento de esa lucha ha propuesto "la orden europea de protección" para mujeres maltratadas. También ha destacado como "irrenunciable" la "cohesión e inclusión social frente a la pobreza". En este asunto ha propuesto "un gran pacto social entre empresas y trabajadores" para avanzar en esa cohesión.
El presidente español propone un "gran pacto social europeo" entre empresarios y trabajadores y una orden de protección común para las mujeres maltratadas
El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, ha explicado ante el Parlamento Europeo las prioridades de la presidencia española de la UE que comenzó el pasado 1 de enero. Ha abogado por que la Unión "apueste por sí misma", que refuerce y profundice su unidad, tanto económica como política y social para ganar peso en el mundo. Ya en el debate con los grupos, el presidente ha expresado su sorpresa por el hecho de que se haya levantado tanto la voz ante la posibilidad de que la UE sancione a los países que no cumplan los criterios económicos. Dice que la posibilidad de sancionar siempre ha existido y "funciona".
El PPE critica las medidas anticrisis de la presidencia española
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vea el discurso íntegro), Zapatero ha articulado sus prioridades en cuatro ámbitos -economía, nuevas instituciones, relaciones exteriores y ciudadanía europea. En el área económica, a la que ha dedicado más tiempo, ha hecho propuestas concretas, como un "gran pacto social entre trabajadores y empresarios" a nivel europeo, y ha señalado objetivos más difusos, como una "estrategia común para el coche eléctrico", un "mercado común digital" o un mercado común de la energía.
El "gran pacto social entre empresarios y trabajadores" que sirva de "gran palanca para llevar a cabo nuestros objetivos" ha sido uno de los puntos que más ha llamado la atención en la rueda de prensa posterior al pleno. Sin embargo, Zapatero no ha detallado en qué puede concretarse. "El pacto social es el que ha dado fuerza económica a la UE, fundamentalmente desde la II GUerra Mundial", porque ha permitido crecimiento y estándares de protección y cohesión social muy importantes". Ahora, en tiempos de crisis económica y en un mundo globalizado, es necesaria la participación de empresarios y trabajadores.
. Ahora, en
En lo social, ha propuesto una orden europea de protección para las mujeres maltratadas.
El área económica es la que le ha ocupado más tiempo, sobre todo debido a los efectos de la "crisis más grave en 80 años". En esta área, Zapatero ha articulado las medidas en cuatro puntos.
- Energía. Ha apostado por una reducción de la dependencia energética, que ha subido en los últimos 10 años del 44 al 53%, "lo que se traduce en 67.000 millones de euros que la UE transfiere a otros países del mundo cada año, lo mismo que dedican todos los miembros a I+D+i". Ante esta situación, propone un "mercado común de la energía", para el cual es necesaria la "interconexión energética" de las regiones europeas y un "marco regulador común". Avanzar en este camino supondrá reducir la dependencia y el aumento del uso de las energías renovables, a su juicio.
- Tecnologías de la información. También ha apostado por un "mercado común digital", dado que entiende Zapatero que la inversión en tecnologías de la información hace avanzar a los países. Este mercado común digital implica, para el presidente, "levantar barreras, no ponerlas", así como "facilitar el comercio electrónico", lo que redundaría en más competitividad y creación de empleo.
- Economía sostenible. En este ámbito ha destacado como ejemplo la intención de la presidencia española de "poner en marcha con la Comisión Europea un plan de desarrollo del coche eléctrico", plan que impulsaría la lucha contra el cambio climático y contribuiría a reducir la dependencia energética.
- Educación. En el ámbito educativo se ha referido especialmente a la Universidad y la investigación. Propone "culminar" el proceso de Bolonia (homogeneización de los títulos universitarios europeos) para conseguir una "Universidad más europea". Cree Zapatero que Europa debe competir en bloque porque "otros actores tienen el tamaño de China, India o EE UU". Por tanto, si no se da "la mejor formación a los trabajadores Europa no será protagonista del futuro, sino espectadora" de un mundo globalizado.
Zapatero también se ha referido a los cambios políticos que debe afrontar la UE ahora, sobre todo la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, que rediseña las instituciones europeas. Zapatero ha reiterado que la presidencia española será "leal y colaboradora" con las nuevas instituciones: presidente permanente, alta representante para la política Exterior, Comisión y Parlamento.
Ha exigido una "gobernanza seria y exigente" para afrontar esos cambios, defendiendo la posibilidad de aplicar sanciones, pese a que esta opción ha sido atacada por Alemania y Reino Unido. "La UE tiene en su funcionamiento muchas decisiones que suponen sanciones, si no se cumplen las directivas, si no se cumple el PEC. Es normal y funciona". Los objetivos voluntarios "han fracasado". "O lo tomamos en serio, o volveremos en 2020 a decir que no ha funcionado", ha dicho Zapatero, aunque no ha concretado si finalmente la presidencia española propondrá estas sanciones. "La Unión Europea debe avanzar en la unión económica y en la cooperación, empezando por el sentido de la responsabilidad de los Estados, pero también haciendo que las instituciones comunitarias, la Comisión, tengan nuevas facultades de dirección y de consecución de objetivos", ha insistido.
En cuanto a las relaciones exteriores, ha glosado la ambiciosa agenda de la presidencia española, con cumbres en las que se dialogará con "prácticamente todos los continentes", pero siempre en colaboración con el presidente permanente, la alta representante Exterior, la comisión y el Parlamento. También en este ámbito, aboga Zapatero por que "Europa apueste por sí misma", defienda sus intereses y fije objetivos ambiciosos.
Finalmente, ha hablado de los cambios que se avecinan en lo relativo a la ciudadanía europea. Cree que el Tratado de Lisboa hará que los "ciudadanos sientan más cerca a la UE", con instrumentos como la iniciativa popular. También desea un avance en un "derecho de ciudadanía que es la igualdad entre hombres y mujeres". En este sentido, ha priorizado la lucha contra la lacra de la violencia contra las muejres, que considera "inasumible" en una sociedad avanzada como la europea. Como instrumento de esa lucha ha propuesto "la orden europea de protección" para mujeres maltratadas. También ha destacado como "irrenunciable" la "cohesión e inclusión social frente a la pobreza". En este asunto ha propuesto "un gran pacto social entre empresas y trabajadores" para avanzar en esa cohesión.
lunes, 18 de enero de 2010
PUNTADAS CON NUDO No. 80 : INTELECTUALES DE CENTROIZQUIERDA APUESTAN POR HUMALA
Manifiesto
¡Por la gran transformac
ión del Perú!
• El Perú se encuentra en una encrucijada. Ha llegado el momento de optar entre profundizar la democracia que recuperamos de la dictadura fujimorista y que los gobiernos posteriormente elegidos han secuestrado a favor de unos pocos, o continuar con la imposición neoliberal, que arrebata el esfuerzo de millones de mujeres y hombres para entregarlo a los grupos trasnacionales y hace imposible un futuro de libertades para todas y todos los peruanos.
• Frente a esta situación un grupo de ciudadanas y ciudadanos llamamos a convertir nuestro país en una nación libre y justa, donde la exclusión no exista más. En esta perspectiva apoyamos la candidatura a la Presidencia de la República del ciudadano Ollanta Humala Tasso, quien representa los ideales de la gran transformació n que nuestra patria requiere y la unidad de las fuerzas que anhelan construir la democracia y la Nación peruanas.
• Para transformar la actual situación hay necesidad de una profunda renovación de la política y un cambio radical en la economía. Esta renovación supone un camino distinto que supere la herencia colonial de la república criolla, que traiciona la promesa de la vida peruana, construyendo una nueva República que nos lleve a un Estado-Nación, democrático, constitucional, social, laico, descentralizado y pluricultural. La herramienta para ello es la conquista en las urnas de un nuevo Gobierno Democrático Nacional y Progresista y una Nueva Constitución que exprese la voluntad popular y ponga fin al veto del gran capital; es decir, un nuevo contrato social favorable al pueblo y opuesto al contrato neoliberal de 1993, que permita una democracia para todas y todos.
• La lucha anticorrupció n se convertirá en la tarea primera y fundamental de un nuevo gobierno democrático para sacar adelante el Perú. Partimos de la convicción, sin embargo, de que la corrupción no es solo ni principalmente un problema de conductas, sino de una falsa identidad con el Perú difundida por un grupo dominante que controla el Estado y ve al país como un territorio ajeno al que hay que saquear en el menor tiempo posible. Por ello, ninguna lucha anticorrupció n será exitosa si no se basa en la construcción de una identidad común que desarrolle el amor por lo nuestro, la defensa del patrimonio nacional y recoja nuestras raíces andino amazónicos.
• Para lograr la gran transformació n que proponemos necesitamos una economía nacional de mercado abierta al mundo. Ni la industrializació no sustitutiva de importaciones, ni el modelo primario exportador neoliberal han logrado integrar el país. La economía moderna ha quedado desvinculada de la demografía y la geografía nacionales y subordinada a una dinámica externa que no toma en cuenta a la mayoría de peruanas y peruanos. Necesitamos un modelo de desarrollo que respetando nuestra diversidad étnica, cultural y ecológica, promueva el mercado nacional, recupere el control nacional de los recursos naturales, promueva una nueva industrializació n y termine con la segmentación productiva y la discriminació n económica, brindando trabajo y generando condiciones para el emprendimiento de las peruanas y peruanos.
• Esta propuesta nos permitirá enfrentar el problema más grave de nuestra sociedad que es la aguda desigualdad que padecemos, la que tiene como consecuencia que el 40% de las peruanas y peruanos sean pobres. Para vencer la desigualdad necesitamos enfrentar los privilegios de unos pocos y promover políticas sociales universales y no caritativas ni privatizadas como las del neoliberalismo. Esto supone reformas integrales en la educación, la salud, la vivienda, la promoción del empleo y las pensiones que se basen en un nuevo pacto fiscal que grave a los que más ganan y más tienen. Asimismo, la recuperación de los derechos laborales arrebatados por la dictadura fujimorista y negados hasta hoy.
• Necesitamos también una descentralizació n que de poder efectivo, tanto político como económico, a los municipios y las regiones, para que puedan cumplir el papel de gobierno en sus respectivos lugares. Para lograrlo, constituiremos regiones transversales en las que se desarrollen espacios económicos y políticos viables que sean un efectivo contrapeso al centralismo limeño.
• Queremos convertir al Perú en un promotor del proceso de integración de América Latina, apoyando y no saboteando esfuerzos como la Comunidad Andina, el Mercosur y la Unasur. Para ello, revisaremos todos los tratados de libre comercio que se opongan al ejercicio de nuestra voluntad soberana. Es como bloque regional integrado y no como países individuales que debemos enfrentar el reto global. En esta misma perspectiva pugnaremos por una globalización solidaria con los pueblos que apoye el ejercicio de los derechos humanos y el buen uso de los recursos del planeta.
La tarea es seguramente mayor que nuestras posibilidades, pero creemos que recuperar nuestra patria, vendida y humillada, es un imperativo no solo político sino también moral que debe movilizar millones de voluntades; por nosotros, por nuestros hijos y por nuestros nietos.
Lima, enero de 2010
Alberto Adrianzén M. DNI: 07238307
ión del Perú!• El Perú se encuentra en una encrucijada. Ha llegado el momento de optar entre profundizar la democracia que recuperamos de la dictadura fujimorista y que los gobiernos posteriormente elegidos han secuestrado a favor de unos pocos, o continuar con la imposición neoliberal, que arrebata el esfuerzo de millones de mujeres y hombres para entregarlo a los grupos trasnacionales y hace imposible un futuro de libertades para todas y todos los peruanos.
• Frente a esta situación un grupo de ciudadanas y ciudadanos llamamos a convertir nuestro país en una nación libre y justa, donde la exclusión no exista más. En esta perspectiva apoyamos la candidatura a la Presidencia de la República del ciudadano Ollanta Humala Tasso, quien representa los ideales de la gran transformació n que nuestra patria requiere y la unidad de las fuerzas que anhelan construir la democracia y la Nación peruanas.
• Para transformar la actual situación hay necesidad de una profunda renovación de la política y un cambio radical en la economía. Esta renovación supone un camino distinto que supere la herencia colonial de la república criolla, que traiciona la promesa de la vida peruana, construyendo una nueva República que nos lleve a un Estado-Nación, democrático, constitucional, social, laico, descentralizado y pluricultural. La herramienta para ello es la conquista en las urnas de un nuevo Gobierno Democrático Nacional y Progresista y una Nueva Constitución que exprese la voluntad popular y ponga fin al veto del gran capital; es decir, un nuevo contrato social favorable al pueblo y opuesto al contrato neoliberal de 1993, que permita una democracia para todas y todos.
• La lucha anticorrupció n se convertirá en la tarea primera y fundamental de un nuevo gobierno democrático para sacar adelante el Perú. Partimos de la convicción, sin embargo, de que la corrupción no es solo ni principalmente un problema de conductas, sino de una falsa identidad con el Perú difundida por un grupo dominante que controla el Estado y ve al país como un territorio ajeno al que hay que saquear en el menor tiempo posible. Por ello, ninguna lucha anticorrupció n será exitosa si no se basa en la construcción de una identidad común que desarrolle el amor por lo nuestro, la defensa del patrimonio nacional y recoja nuestras raíces andino amazónicos.
• Para lograr la gran transformació n que proponemos necesitamos una economía nacional de mercado abierta al mundo. Ni la industrializació no sustitutiva de importaciones, ni el modelo primario exportador neoliberal han logrado integrar el país. La economía moderna ha quedado desvinculada de la demografía y la geografía nacionales y subordinada a una dinámica externa que no toma en cuenta a la mayoría de peruanas y peruanos. Necesitamos un modelo de desarrollo que respetando nuestra diversidad étnica, cultural y ecológica, promueva el mercado nacional, recupere el control nacional de los recursos naturales, promueva una nueva industrializació n y termine con la segmentación productiva y la discriminació n económica, brindando trabajo y generando condiciones para el emprendimiento de las peruanas y peruanos.
• Esta propuesta nos permitirá enfrentar el problema más grave de nuestra sociedad que es la aguda desigualdad que padecemos, la que tiene como consecuencia que el 40% de las peruanas y peruanos sean pobres. Para vencer la desigualdad necesitamos enfrentar los privilegios de unos pocos y promover políticas sociales universales y no caritativas ni privatizadas como las del neoliberalismo. Esto supone reformas integrales en la educación, la salud, la vivienda, la promoción del empleo y las pensiones que se basen en un nuevo pacto fiscal que grave a los que más ganan y más tienen. Asimismo, la recuperación de los derechos laborales arrebatados por la dictadura fujimorista y negados hasta hoy.
• Necesitamos también una descentralizació n que de poder efectivo, tanto político como económico, a los municipios y las regiones, para que puedan cumplir el papel de gobierno en sus respectivos lugares. Para lograrlo, constituiremos regiones transversales en las que se desarrollen espacios económicos y políticos viables que sean un efectivo contrapeso al centralismo limeño.
• Queremos convertir al Perú en un promotor del proceso de integración de América Latina, apoyando y no saboteando esfuerzos como la Comunidad Andina, el Mercosur y la Unasur. Para ello, revisaremos todos los tratados de libre comercio que se opongan al ejercicio de nuestra voluntad soberana. Es como bloque regional integrado y no como países individuales que debemos enfrentar el reto global. En esta misma perspectiva pugnaremos por una globalización solidaria con los pueblos que apoye el ejercicio de los derechos humanos y el buen uso de los recursos del planeta.
La tarea es seguramente mayor que nuestras posibilidades, pero creemos que recuperar nuestra patria, vendida y humillada, es un imperativo no solo político sino también moral que debe movilizar millones de voluntades; por nosotros, por nuestros hijos y por nuestros nietos.
Lima, enero de 2010
Alberto Adrianzén M. DNI: 07238307
Oscar Barreto Vásquez DNI: 00029241
Carlos Bedoya DNI: 10813358
Marco Briones DNI: 06675100
Ranulfo Cavero Carrasco DNI: 28270284
Omar Chehade M. DNI: 09337557
Isabel Coral DNI: 09373151
Manuel Dammert Ego Aguirre DNI: 06256174
Gregoria Félix Huanca DNI: 22428056
Ricardo Giesecke DNI: 09431194
Cecilia Israel La Rosa DNI: 06247499
Félix Jiménez DNI: 10137245
Salomón Lerner G. DNI: 08205476
José Lizárraga Trujillo DNI: 08898669
Sinesio López DNI: 07730302
Nicolás Lynch DNI: 10270250
Urbano Muñoz Ruiz DNI: 25749428
Edmundo Murrugarra DNI: 10144268
Pilar Orrego Bejarano DNI: 19807615
José Oscátegui Arteta DNI: 07833371
Vicente Otta DNI: 07247992
Blanca Rosales DNI: 07233326
Roger Rumrrill DNI: 06762849
Ricardo Soberón Garrido DNI: 06625316
Carlos Tapia DNI: 07732575
David Ugarte Vega Centeno DNI: 23851585
Raúl Wiener DNI: 07717557
martes, 12 de enero de 2010
NIDIA VILCHEZ MINISTRA DEL MIMDES AFIRMA QUE INTERLOCUTORES DESINFORMARON A COMUNIDADES INDIGENAS
Interlocutores desinformaron a comunidades indígenas
(CNR)
(CNR)
La violencia de junio del 2009 en Bagua fue el resultado de la desinformación propalada por los interlocutores entre el gobierno y las comunidades nativas, señaló la ministra de la Mujer y Desarrollo Social, Nidia Vílchez.
A través de la CNR, Vílchez Yucra indicó que la principal lección que dejaron los luctuosos acontecimientos en Curva del Diablo, es la necesidad de trabajar en forma directa con los pueblos indígenas.Consideró que hubo una "manipulación política" de parte de sectores contrarios a los decretos legislativos emitidos en el marco de las facultades otorgadas al gobierno para la implementación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos."Hubo grandes cumbres amazónicas, malinformando.
El Estado no llegó a comunicar exactamente lo que estaba pasando (...) no le mintamos al pueblo; hablémosle con la verdad, sin azuzarlo", remarcó.Respecto a la labor de su cartera para impulsar el cumplimiento del convenio 169 de la OIT, Vílchez destacó que para el presente año se instalarán cinco oficinas descentralizadas del Instituto Nacional de Desarrollo de Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuanos (INDEPA).
Dos de estas nuevas dependencias se implementarán en la Amazonía -en Loreto y Amazonas- a fin de recoger las iniciativas de la población; para el caso particular, de Amazonas, esta oficina estará a cargo de un apu.De igual manera, consideró que se requiere focalizar mejor los programas sociales en la zona, pues existe una marcada dispersión territorial. "Hay centros poblados con apenas once personas o dos familias. Se requiere un adecuado trabajo de zonificación", sostuvo.Así mismo, la titular del MIMDES consideró normal que el informe oficial sobre los incidentes en Bagua no haya sido firmado por la totalidad de los miembros de la comisión designada por el gobierno."Como en todo informe, no todos los miembros podrán estar de acuerdo. Se trató de representar a todos los sectores (...) se espera también el informe en minoría", finalizó.
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