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sábado, 27 de junio de 2009

PISANDO FUERTE No. 41 : 25 de Junio, Un jueves de ¡Miércoles!

PISANDO FUERTE No. 41: 25 de Junio, Un Jueves de ¡Miércoles…!
Por: Marcial Guillermo Pérez Herrera
Hola queridos virtualistas. Aquí recuperando, lenta, pero efectivamente energías luego de haber perdido mi vesícula, en combate denodado, en sala de operaciones, pagando tributo a las tensiones , infidelidades del sistema, querellas inútiles , acrobacias del carácter, adobadas en sinrazones, frustraciones e impotencias sociales. Pero..aquí estamos, escribiendo unas líneas, en este escenario de jueves 25 de junio, oscuro, melancólico y casi deprimido en sus aires y ventiscas, en sus aromas y sinsabores, en una Lima, que suele ser tan telúrica, cuando quiere expresar pesares, peligrosos presagios y lúgubres pasiones.Y no era para menos, al oscurantismo del ambiente, la frialdad del clima, húmedo, pesado y tremebundo, se incorporaban el descenso del avión , "flight of the United States", de los restos del que fue Alcalde de Lima, en el momento de su última presencia mortal, Congresista de la República, Alberto Andrade, frisando una sesentena más fracción, el cáncer pulmonar, lo había devorado, luego que el corazón, le fue fallando sin piedad, progresiva y lentamente, como todo rumbo que va acortando sus distancias, para partir a lo desconocido . Conocido popularmente, para bien o para mal, como el “gordo Andrade” hizo pininos de fama cuando fue Alcalde del exclusivo distrito de Miraflores, por dos veces consecutivas, inaugurando sus bienhadadas cámaras, para pillar amantes furtivos que se servían de los favores de las hetairas y “fletes” (léase prostitutos ), en sus cómodos automóviles. Obviamente que eran golpes de gracia, salir en estos exclusivos paneles fotográficos de afrentosos consumidores de placeres carnales callejeros. Justamente Andrade, cuando llegó, a ser también dos veces Alcalde Provincial de Lima, la Horrible y Quejumbrosa, pero apasionadamente amada, intentó, de buen ánimo y sin ningún aspaviento, armar “la zona rosa”, dado, que en su raciocinio, era preferirle, tenerlas y tenerlos a todas y todos juntos, que andando y pululando por calles y avenidas. En esto tuvo poco éxito, pues este mercado, no cesa, no para y por lo contrario, crece sin cesar en el escenario de nuestras urbe. Entrador, criollo de pura cepa, cantador desafinado pero empeñoso de valses y polkitas, cazurro y avispado, “el Gordo”, sufrió los embates del celo y perfidia de Fujimori y su carnal avieso, Montesinos que le echaron jaurías, perros salvajes y hienas , para bajarlo del pedestal que se había ganado a punta de pulso y pulmón, en medio de violentos desalojos de ambulantes, nuevas vías de salida, mercadillos de comida, serenatas populares y uno que otro atisbo de resbalones administrativos, que siendo eso, la “Dupla diabólica” se lo espetó sin cuartel, hasta , incluso, dañarlo física y moralmente. Se murió, fiel a su estilo, “empujándose, como último deseo terráqueo, una Incacola bien peruana y un caucau” y allí quedó, como quedan, los fervientes mortales que somos, limitados, temporales y atildados en el féretro, mejor que nuestras mejores galas de existencia planetaria.
Pero, no quedaba allí, este “JUEVES DE MIÉRCOLES”, confirmaba casi a manera de desenlace anunciado, la salida de esta esfera terrestre de Farrah Fawcett , la sex simbol, de los ochenta, la del traje de baño rojo, sensual y zamarrero, el Angel de Charlie , de claros ojos y alargada figura, siempre atenta y sonriente, al lado de las dificultades de hermosas compañeras como ella, que le hablaban, cual TOTEM , a un desconocido Charlie, tal vez, veterano mañósón y sicalíptico, o de repente, héroe de mil y una batallas, de espionaje torvo y acicateado por las guerras sin nombres, que también saben inventar, los chicos de “yanquilandia”. Bella por donde se le viera, chica “soap” y “dentrífica”, debe haber, con su afiche, aliviado las penas y sinsabores de miles de solitarios y despedidos de los placeres del amor y el cariño. Casada con Majors, “el hombre nuclear”, ni más ni menos, personaje puntual, una especie de super hombre cibernético de la época, que no lo fue tanto, pues pronto se separaron, hasta que se enlazó con Ryan O’Neal, el galancillo, joven y tierno de la histórica de jet set “Historia de Amor”, que tantas ilusiones mágicas, lágrimas emocionales y caricias deslizadas con sencillez y candida perfidia provocó, en los 80’. Se mantuvieron hasta el final de sus días juntos, tuvieron un hijo, el único, que encima, recibió la noticia de la partida, en una cárcel por estar condenado por delitos de drogas. Extraño rumbo, que suele atacar a los famosos, ricos y poderosos, en especial, a quienes durante años se muestran aparentando, uno y mil personajes, cuando el que verdaderamente interesa, el suyo, único e indubitable, nunca llega a madurar con éxito y felicidad, cual si se tratara de un libreto imposible de aprender y un guión soterradamente condenado a no funcionar con la lucidez que una buena película necesita.Y cuando íbamos digiriendo, a ritmo de ventisca, de esta tarde aciaga, de penumbra limeña, todos estos acontecimientos, las bocas invisibles del Internet, escupían otra piedra carcomida, Michael Jackson, el icono del pop, el mil veces controvertido creador, músico, bailarían y complejo viviente , moría asfixiado, devorado por un paro cardíaco, a punta de mil medicamentos y ansiedades paranoicas, en un frio Hospital de los Angeles, paradójicamente el de la Universidad, como si debiera titularse, en el largo viaducto, que lo llevaría al otro firmamento, al otro mundo o quizás a la nada de la nada
Recordé, sin ser de la generación que me tocó recorrer, sus atildamientos, genialidades y tal vez, algo tan sencillo, como cuando, lo veíamos en los especiales de televisión, como telonero de entretenimiento, antes que llegaran las 12 de la noche de una navidad o un año nuevo. Tal vez, si ser negro, le valió, grandes fortalezas, a pesar de sus tormentos interiores, porque en medio de las horribles diferencias de un país rabiosamente discriminador, empuñaba la lanza del triunfo y la abierta sonrisa provocadora, de quienes siendo tan humanos como los demás, siempre fueron arrinconados, vejados y esquilmados espiritualmente, por torpes creencias de superioridad racial, que a pesar de los tiempos, tecnologías y todo raigambre de “Cumbres”, siguen siendo un factor de destrucción de la gran especie humana, a la cual todos pertenecemos y que debemos aquilatar en su justa medida, siendo más justos, humildes , compasivos y solidarios.Mientras a manera de una “garrotera chapulinesca” (léase la serie inconmensurable “El Chapulín Colorado), iba saliendo de esta especie de designio temporal, de mal augurio, y mientras, el Premier Yehude Simon y su Socia de Bagua, Mercedes Cabanillas , iban por las casi 10 horas de interrogatorio y/o masaje tántrico, de sus encarnados rivales y de sus ocasionales amigos, queriendo demostrar lo indemostrable, hacer ecuaciones mediáticas e impulsivas, para ver si algún insuflo divino, resucitaba a los muertos, más maltratados que nunca, con estos cínicos teatros y pantomimas políticas, llenas de ditirambos y orquestados sátiros, buscando, cada uno en su estilo y torpe papel, salir en la foto del día , en la vista del zoom o el enfoque digital de la cámara masiva, revienta cual ola nacida de un sísmico cálculo, la muerte por asesinato feroz, de baja estofa, de cuchillo de cocina, de una folklorista de última generación, llamada Alicia Delgado, mujer cincuentona, con apariencias y rasgos de adolescente enamorada, mimada y prematuramente frenada en su vivencia juvenil.
Querida, añorada y venerada por los miles de hombres y mujeres que hacen de Lima la ciudad de todas las sangres, la andina, la selvática, la de los chicharrones, el carnero al palo, el caldo de cabeza, las habas con queso, del choclo con chapla y cachipa de cabra, de los cofrades, de las polladas, de las religiones paganas, de los “al fondo hay sitio”, Néctar, Grupo Cinco, y toda férula de tecnocumbieros exitosos, carantones pero bien maquillados, que Hollywood, ni Cannes, puro Perú, rendidos, mestizos y los demás, masivamente ante la KINA del combo y puñete abobados con su “pituquita”, que “nunca olvidó al Perú”, que le dedica su pelea y KOT ante la frágil “leoparda brasileña” a los pobres, al Alianza Lima, a los luchadores de todos los días, mejor argumento para escribir novelas y más TETAS ASUSTADAS ni en el Festival de los Osos o de los leones. Todo ello es el marco de esta muerte, que junto a los otros dramas, al vozarrón de Chávez, reclamando menos CNN, (“¡Así es el capitalismo muchachos¡ espetaba sin descanso) menos prensa , para Michael Jackson y más cámaras y rotativas, para Honduras, donde Zelaya, creo que se llama, presidente de Honduras, ricachón agrario, le entró la fiebre del poder y la reivindicación socialista y quiere ser Presidente por un largo y cómodo período, en medio de entorchados militares churriguerescos, oponiéndose, y , bufonescos jueces de turno , tan común en nuestras llaneras y tropicales realidades, ¿ en bien del pueblo?, ¿por el cambio social?, habría que verlo , verdad.
Asi se va poniendo la noche, atenazando las oscuridades de un posible nuevo día, Jackson recibiendo litros de lágrimas de sus fans, encendidos homenajes, por miles de lecturas y RIP, en la vía virtual, Farrah entrando en sarcófago anónimo y frío en el lecho de no retorno, dejando el recuerdo de sus angelicales hazañas y cálidas fotografías, Alicia Delgado, en la gélida losa del quirófano patológico, escribiéndose en estáticas hojas de papel , las crueles afrentas a su cuerpo y a su alma, “el gordo” Andrade, seguramente en lo etéreo, ya muy lejos, conservando su semblanza corporal, para ser homenaje y figura al otro día . Probablemente, Mercedes y Yehude, vivitos y coleando, con más insomnio , que de costumbre , seguirán, viéndose al espejo, golpeándose al pecho y auto exorcizándose, para convencerse, que lo hicieron bien, que no tuvieron mayor culpa, que no se equivocaron, que los generales fueron los ejecutores, que todo el Consejo de Ministros dio la orden de ataque y desalojo en Bagua, “que fueron 35 muertos, “que pudieron ser más”, ¡algo se hizo!, que los deudos se conformarán, total ¡asi es la vida!, ¿dirán también ?¡Fue un jueves de miércoles! o sólo, se recostarán en su verdad reflejada y esclava, de sus remordimientos….
¡Hasta la próxima amigos y amigas…!

viernes, 20 de marzo de 2009

PISANDO FUERTE No. 36 : ¡Hoy...Mi cuerpo y mi alma se cansaron!

Por: Marcial Guillermo Pérez Herrera
Hola amigos, amigas, queriendo escribir desde hace varios días, pero, medio en serio y medio en broma, esta especie de cárcel temporal existencial, en la cual estoy, cada cierto tramo, no me dejaba hacerlo. Las líneas que uno escribe, son en ciertos momentos como la medicina que cura lo imposible, veta la enfermedad y remedia el sufrimiento, cuando no penetra inacabable en los poros de la fecundidad corporal, para hacerla fuerte y llena de vigores impolutos, pero, algo más grande que las voluntades realizables me impedía hacerlo. Sin embargo, como no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista, aquí estoy militante, cumplidor y empeñoso con ustedes, hermanos invisibles, pero latentes, de la virtualidad.Y vaya que no les escribiré nada impactante, impulsor o elevado, diría que es una confesión del día, caluroso, atosigante y contaminado, como el de nuestra actual Lima, tan tercamente extremista, como sus parajes y escenarios. Amanecí, como si hubiera dormido, nada, entumecido de pies a cabeza, al estilo de un recién dado de alta, en algún hospital del etéreo sueño, de la penumbra o del mortal retorno, en el cual nos envuelve, la arquitectura biológica, en cada minuto, que nos toca abrir y cerrar los ojos, lujo que perdemos, cual juego automático, cuando los sistemas que gobiernan nuestros sentidos se detienen con o sin razón aparente.
La cama que comparto hace años, me pareció hospitalaria, de esas que giran con una rueda de metal, cual ruleta prejuiciosa, donde el rojo, blanco o negro, pueden determinar si ganaste, perdiste, llevaste o entregaste todo lo que tenías, en el momento de emprender la aventura del azar incontenible, prejuicioso y asfixiante. A pesar de este cuadro, nada comprensible, para un nuevo acontecer, me levanté, me eche agua de regadera fuerte e insidiosa, y algo, de lo que no tenía, fue recuperado, acompañado, entre lo poco, que en casa tenemos, un café, remedio y cómplice de quehaceres enredados y débiles como el que se presentaba.Ciertamente, me había acostado muy tarde, teniendo como decorado surreal, la canícula nocturna, los ruidos de los autos que nunca duermen, (en el paraje céntrico en el que habito), los chillidos de lechuza citadina y perros noctámbulos, aguerridos y violentos, empedernidos y avezados gatos de tropiezos, y, uno que otro deambulante, sea porque el fin de semana le quedo chico o porque hoy n le tocó dormir en casa. En fin, debo agregar que escribí un par de cartas, repase algunas notas, y, pensando, como iba a pasar el nuevo día, al no estar amparado materialmente, por ingresos, que alivien, la larga columna de compromisos ignorados.Pero, nada, en pie, repasar lo que debo llevar en mi peregrinaje urbano, las llaves, el cuaderno, los papeles, nada que se escape, cerrar puertas, bajar escaleras, ya estoy en la escena real de cemento, smog, ruido, peatones, cada vez más cabizbajos, algo inocuos y de mirada eclipsada, y de frente al safari salvaje, de la combi, camioneta rural llámela como sea, pero sólo en verdad, eso, ¡SALVAJE!, arriesgada, apuesta diaria de si regresaremos ilesos a casa, o, de paso, quizás, no nos vean nunca más , total, hay más cadáveres por accidentes de tránsito, que por delincuencia común, y, eso es una apuesta sin retorno. Llego a mi primer destino, oficina pública, decenas de usuarios, poca información, mucho griterío, desconcierto, uno, dos burócratas, muy jóvenes ellos, pero vociferantes, altaneros, haciendo del estante en el cual atienden ,su efímero gobierno autoritario, ramplón e indecente, como para no ser menos, que muchos de sus mentores, jefes o profetas de cuello y corbata, papeles, papeles y más papeles, firmas por acá, huella digital por allá, timbres, euforia, parafernalia, teatro metalero gratuito, sofoco subjetivo y metal, hasta que al fin salí del laberinto cretense, construido por normas y reglamentos torpes , justificantes imberbes de la mediocridad, cuando no del favoritismo compadrero del grupo que le toca en turno, la administración de nuestro famélico Estado, no porque sea apocado o enfermizo, anonadado por la deficiencias, la falta de iniciativa, la procacidad de quienes en mayoría, integran sus cuadros administrativos, adánicos, carentes de propósitos y enmiendas.He caminado unos metros, atravieso una retahíla de establecimientos pródigos en ofrecer fotocopias, llamadas telefónicas, golosinas de toda raigambre, restaurantes compitiendo entre si por ofertas culinarias de bajo precio, una ancestral iglesia y junto a ello recostando su derrota en las calientes losetas del pavimento , dolientes, mendigando la moneda salvadora, uno con gangrena consumada, otra de años sin poder contarlos, de arrugas de dolor, encanecida y suplicante, dos seres madre e hijo, con una enclenque caja de caramelos, ofreciéndolos en tono, de última esperanza, confundiéndose al frente con un Ministerio de Relaciones Exteriores, alborotado pues llegó un político, con cuatro por cuatro incluida, con séquito carnavalesco, allanándole el camino, con sonrisa de flash forzada, mas, sin siquiera voltear la mirada a estos vivientes sin vida, que levantan la esperanza de la caridad, como , tal vez, su último contacto con el futuro inmediato, con el latido débil de un corazón, que pudiera no estar mañana, en el teatro de la mortalidad. Y es, que quien siente, que ya camina en las alturas, en los cielos de la chabacanería mediática, en el monte Everest del poder, teme voltear, a ver la realidad que nos circunda, porque pudiera en sus estúpidos temores creer que se convertirá en impávida estatua de sal.Comienzo a sentir que mi cuerpo de doblega, en medio, de apuradas caminatas y tráfagos de circuitos, voceríos y autómatas sin rumbo. Me detengo, cual oasis inventado, en una caseta de periódicos, y mis ojos afiebrados de angustia inexplicable, de vacío vertical, recorren titulares de amarilla infestación, de sangres derramadas en su tinta, por mentes sin dominio de la ética, ni de la más elemental dignidad, envenenando por doquier, salpicando estupidez, exudante e insultante al género humano. Vuelvo la mirada a lo alternativo de la oferta, a lo que pudiera decirse “serio” en términos de prensa, y grosería de un ídolo futbolístico por allá, exhumación trepidante y dolorosa, de más tumbas en Huanta, por el rincón del Perú ,siempre olvidado, aunque una y otra vez reivindicado de palabra fofa y cimarrona; vedettes refunfuñando, masticando sus penas, llorando a través de la foto camuflada, de sus adicciones a las drogas, al alcohol o la fácil venta corporal, y, para no faltar, encuestas de opinión, de fantasmales encuestadoras, levantando los figurones del antiproyecto nacional, de los sabandijeros de la corrupción, la codicia y el despilfarro de ilusiones y creencias.
Siento que me queda poco aliento, que la sangre se endurece y se detiene, que el oxigeno se comprime embriagante y con dudoso tambaleo, que las piernas se entumecen, cual largo recorrido de escarpados caminos y aventuras, pero, peor, que el alma se escapa de mis fronteras biológicas, que me reclama enérgica y batiente, el haberla traído al infierno de los Dantes, al enésimo de la sinrazón, a los oscuros caminos del Hades corregido y aumentado por las taras de una pseudo modernidad, salpicada de enlodado suelo y peligros sin fin encapsulados.Es verdad, el cuerpo y el alma se cansaron, no es de todos los días, sólo del particular hoy, los hechos que me derrotan, y con los cuales, debo firmar un obligado armisticio, que las llagas del silencio encanecido, no han secado, ni se han olvidado; que hay abatimiento, sin haberlo concebido, pero, se que tendré todavía, el curar de las inocencias que coexisten, de los buenos sentimientos que persisten, aún cuando son expoliados por las dudas, las ofensas y las bajas pasiones, que en cada surco, por invisible que parezcan, están depositadas la reserva de los esfuerzos, los amores y las cuitas, las savias protegidas de una vida diferente, diáfana, lozana, regenerante y compasiva, que sabe ser cierta y aguerrida, pero, amplia , expansiva e incluyente. Por eso, estoy escribiéndoles, de lo contrario, en este minuto, estarían escribiendo mi epitafio o bramando complacidos los horrores.Hasta la próxima, les prometo, con un regalo más refrescante y complaciente.
Mientras les ofrezco este Video YO TE NOMBRO :
http://lagrimasyrisas.com/2008/02/08/video-yo-te-nombro-libertad-por-sanampay/